Un estudio reciente, de la Barts
and London School of Medicine and Dentistry, Reino Unido, señala que las
mamografías practicadas a las mujeres menores de 50 años que tienen antecedentes
familiares moderados de cáncer de mama, pueden detectar carcinomas tempranamente
e incrementar las probabilidades de supervivencia a largo plazo.
Según
publica “The Lancet Oncology”, investigadores británicos examinaron los
resultados de mamografías de 6.710 mujeres que tenían varias parientes con
cáncer de mama o al menos una pariente a la que se había diagnosticado la
enfermedad antes de los 40 años. Hallaron que a 136 mujeres se les diagnosticó
el tumor entre 2003 y 2007.
Estas mujeres, que según los
investigadores probablemente no portaban un gen del cáncer de mama mutado BRCA,
comenzaron a recibir mamografías a una edad anterior a la recomendada por el
National Health Service del Reino Unido, que actualmente ofrece evaluaciones
cada tres años a las mujeres de entre 50 y 70 años.
Según los investigadores, los
hallazgos mostraron que los tumores eran más pequeños y menos agresivos que los
de las mujeres evaluadas a las edades habituales. Además, estas mujeres tenían
más probabilidades de estar vivas 10 años después del diagnóstico de cáncer
invasivo.
"No nos sorprenden del todo los
hallazgos", aseguró el investigador principal, el Prof. Stephen. "Ya existe
evidencia de que la evaluación con mamografía de la población para las mujeres
menores de 50 año es un poco menos efectiva que a edades posteriores. Sin
embargo, las mujeres que tienen antecedentes familiares presentan tejido mamario
más denso, lo que dificulta las mamografías, por lo que no estamos seguros de
que haya que esperar", anotó el Prof. Duffy. "No excluimos de manera explícita a
las mujeres BRCA positivas", agregó, "aunque muy pocas de las que tienen una
mutación identificada fueron reclutadas. Debido a que las mujeres tenían
antecedentes familiares moderados en lugar de extensos, sospechamos que hubo muy
pocos casos entre la enorme mayoría en la que no se evaluaron las mutaciones".
El Prof. Duffy comparó sus hallazgos
con el debate actual entre expertos sanitarios estadounidenses, que no se ponen
de acuerdo sobre si las mamografías anuales son necesarias a partir de los 40
años, lo que ha sido el estándar durante años. En noviembre de 2009, el Grupo de
Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos causo una cierta indignación
cuando revisó sus recomendaciones acerca de las mamografías y sugirió que podían
esperar hasta los 50 años y luego realizarse con un año de por medio.
"Aquí hay dos asuntos", según el Prof.
Duffy. "El primero es que existe algo de evidencia de beneficios en mortalidad
con las evaluaciones de mujeres entre los 40 y los 50 años, aunque un poco menos
que con mujeres mayores. El segundo es que nuestro estudio no se relaciona con
la evaluación de la población sino con la vigilancia mamográfica de mujeres
preocupadas por sus antecedentes familiares de cáncer de mama o de ovario",
explicó. "Este segundo problema es menos controvertido", agregó. "Existe un
debate en el Reino Unido sobre la edad de inicio de evaluaciones en la población
general, aunque hay menos controversia sobre la vigilancia antes para las
mujeres que tienen antecedentes familiares de cáncer de mama".
Para el estudio, se reclutó a mujeres
de 76 centros de salud de 34 redes de investigación oncológica, 91% de las
cuales tenían entre 40 y 44 años, al comienzo del estudio. La edad promedio de
las mujeres era de 42 años. Poco menos de la mitad tenía una pariente a la que
se había diagnosticado cáncer de mama antes de los 40 años.
Cerca del 77% de los casos de cáncer
de mama diagnosticados en el estudio se detectaron durante la evaluación, lo que
da a las mamografías preliminares un índice de sensibilidad de 79%. Los
investigadores predijeron un promedio de supervivencia a 10 años de 81% entre
las participantes, mientras que los índices de supervivencia para las de los
grupos de control fueron predichos en no más de 73%.
Fuente: Univadis