El
verano constituye una de las épocas más críticas para los afectados por algún
trastorno de la alimentación (TCA), según ha detectado el Institut de Trastorns
Alimentaris (ITA) catalán.
Así, desde finales de junio ha
contabilizado un aumento de entre el 25% y 30% en las demandas de ayuda e
ingresos en sus centros especializados.
En este sentido, recuerdan que en verano aumenta la preocupación por la imagen
corporal y muchas personas realizan cambios en su alimentación con el objetivo
de conseguir reducir peso de forma rápida.
"Muchas de las dietas que se
realizan parecen inofensivas pero pueden ser muy perjudiciales para la salud y
el cuerpo, ya que en muchos casos no siguen las pautas mínimas de una dieta
equilibrada y se realizan sin ningún tipo de control médico", advierten.
En personas predispuestas se trata de
situaciones que implican un riesgo elevado de presentar un trastorno de la
alimentación. Si existe esta vulnerabilidad, es cuando empiezan a aparecer
alteraciones en la conducta alimentaria, y es por eso que en verano se detectan
un mayor número de casos de TCA.
Además de una predisposición genética,
el origen de los trastornos se encuentra, entre otras razones, en la obsesión
por un cuerpo perfecto, la baja autoestima y en la influencia de los medios de
comunicación en marcar unos cánones estéticos.
Es también en esta época cuando
padres, familiares y amigos se dan cuenta de la delgadez de personas allegadas y
se empiezan a fijar en algunos síntomas de un posible trastorno de este tipo,
como pueden ser la obsesión por las dietas, el control exhaustivo de las
calorías de todos los alimentos, el mayor consumo de productos dietéticos, el
hecho de evitar comidas familiares o realizar ayunos prolongados.
Precisamente, desde el ITA, la red
asistencial creada para el tratamiento, formación e investigación de las
alteraciones de la conducta alimentaria, se recomienda prestar una especial
atención a estos pacientes en esta época del año, con el fin de prever,
anticipar y evitar estas situaciones.
Fuente: Univadis