El acelerador de partículas LHC
reproduce el plasma de altísima temperatura previo a los constituyentes de los
átomos
A.R. - Madrid - 26/11/2010
Cuando el universo era muy joven, casi
recién nacido, no podía existir la materia como la conocemos actualmente en el
universo visible, en la Tierra o en los mismos seres humanos, ya que era
demasiado caliente y turbulento para que se formaran las partículas de los
átomos. Pero reproducir esas condiciones es importante para conocer las leyes
fundamentales de la materia y para averiguar cómo era el cosmos al principio.
En el acelerador de partículas LHC,
los científicos han dado un paso más en esa búsqueda al producir una especie de
sopa supercaliente y superconcentrada que los físicos denominan plasma de
gluones y quarks. En los experimentos han obtenido minúsculas gotas de ese
plasma, lo que facilita la investigación del universo en sus primeros instantes
y de la naturaleza de la llamada fuerza fuerte, que mantiene unidos los gluones
y los quarks para formar los protones y neutrones que componen los núcleos de
los átomos.

Efectos de las colisiones de iones
pesados en el detector Atlas que presentan propiedades del plasma de gluones y
quarks.- CERN / ATLAS

Algunas colisiones interesantes de iones pesados acelerados en el LHC y
registradas en el detector CMS.- CERN / CMS
No es la primera vez que se obtiene esta sopa primordial, pero en los
experimentos del LHC se han alcanzado mayores temperaturas del plasma y mayor
cantidad que en otros aceleradores, informa el Laboratorio Europeo de Física de
Partículas (CERN, junto a Ginebra). Estos experimentos se han hecho en la fase
actual de operación de la gran instalación en la que, en lugar de acelerar y
colisionar protones, se está trabajando con iones pesados, es decir, núcleos de
plomo.
Uno de los experimentos del LHC, el
Alice, específicamente diseñado para aprovechar a fondo este tipo de colisiones,
ha obtenido los datos que demuestran la producción del plasma de gluones y
quarks; pero también otros dos grandes detectores, el Atlas y el CMS, han
detectado en fenómeno. Alice ha preparado ya dos artículos científicos sobre sus
avances y Atlas acaba de enviar el suyo a la prestigiosas revista Physical
Review Letters. El artículo correspondiente de CMS es inminente, anuncia el CERN
en un comunicado.
"Es impresionante lo rápido que los
experimentos han llegado a estos resultados, que suponen una física muy
compleja", ha comentado el director de investigación del CERN, Sergio Bertolucci.
"Los equipos experimentales están compitiendo entre sí para ser primeros en
publicar sus resultados, pero a la vez trabajan juntos para componer el cuadro
completo de los avances y contrastar los resultados. Es un bonito ejemplo de
cómo la competición y la colaboración es clave en este campo de investigación".
Cuando los núcleos de plomo chocan en
el LHC, explican los expertos del CERN, se concentra suficiente energía en un
minúsculo volumen para generar esas pequeñas gotas de plasma.
Los resultados de Alice señalan una
producción en cantidades significativamente superiores a las obtenidas en
experimentos previos,y a superior temperatura, comprobando que el plasma
producido en el LHC se comporta como un líquido de muy baja viscosidad, un
fluido perfecto. Los detectores Atlas y CMS han medido chorros de partículas que
emergen de las colisiones con características muy específicas, como el llamado
quenching de los chorros.
Fuente: ElPais.com