Se presenta el primer gran
tratado de Medicina transfusional perioperatoria.La obra recoge los nuevos
fármacos anticoagulantes, la eficacia de los métodos de ahorro de sangre, las
últimas tendencias en el manejo de la fluidoterapia y los aspectos
ético-legales.
Su consulta será de gran utilidad para
aprender a mejorar el cuidado de los miles de personas que se intervienen
quirúrgicamente.
Madrid, 1 de julio de 2010(medicosypacientes.com)
“El
40% de los pacientes que se operan hoy en día están siendo tratados con
anticoagulantes o antiagregantes para prevenir el elevado índice de trombosis”,
afirmó el Dr. Juan Vicente Llau, Jefe de Sección de Anestesiología y Reanimación
del Hospital Clínico Universitario de Valencia, profesor de Fisiología Humana de
la Universidad Católica “San Vicente Mártir” de Valencia y Vicepresidente de la
Sección de Hemostasia y Medicina Transfusional de la SEDAR, en la presentación
del Primer Gran Tratado de Medicina Transfusional Perioperatoria.
Esta obra ha sido editada por el Grupo
Elsevier España y avalada científicamente por la Sociedad Española de
Anestesiología (SEDAR).
La primera parte del Tratado versa
sobre la actualización de los recientes avances que existen en hemostasia, con
las implicaciones que la coagulación de la sangre tiene en el desarrollo de
trombosis durante el periodo perioperatorio. El Dr. Llau que ha dirigido esta
obra desarrollada por más de 100 autores, en su mayoría anestesiólogos, de 43
hospitales de toda la geografía española explicó que “las nuevas tendencias en
tratamiento de la hemorragia aguda, el manejo de los fármacos antiagregantes y
anticoagulantes, la actualización de los protocolos de manejo de los mismos con
las implicaciones que tienen en la realización de las técnicas anestésicas y la
actualización de los nuevos anticoagulantes, son una parte importante dentro de
esta sección”.
El vicepresidente de la SEDAR señaló
que “se trata de una Guía que consideramos esencial para los anestesiólogos y
para todos los que deseen conocer a fondo las cuestiones más novedosas en torno
a la coagulación y la hemorragia, las transfusiones, las trombosis y sus
tratamientos, especialmente en el periodo perioperatorio”. Asimismo comentó que
su consulta será “muy útil para aprender a mejorar el cuidado de los miles de
personas que se intervienen quirúrgicamente a diario en nuestros hospitales.
Pero también, sin duda, para comprobar una vez más el alto grado de preparación
y actualización de los médicos anestesiólogos, que cuidan de todos ellos, desde
la consulta que realizan antes de la cirugía, durante la operación y después,
hasta que se recuperan de la administración de los agentes anestésicos”.
En los 51 capítulos del Tratado que
ocupa unas 700 páginas, se tratan aspectos tan vigentes como los nuevos fármacos
anticoagulantes, la eficacia de los métodos de ahorro de sangre, las tendencias
actuales en el manejo de la fluidoterapia, los protocolos de control de la
hemorragia masiva en los pacientes politraumatizados o los aspectos
ético-legales de la Medicina transfusional.
Esta obra también realiza un repaso
exhaustivo y actual sobre los métodos de ahorro de sangre, el empleo de fármacos
para disminuir el sangrado, las implicaciones que tiene la transfusión sanguínea
durante la cirugía y la anestesia, y cómo se debe actuar para evitar las
transfusiones innecesarias. “Si se aplican métodos de ahorro de sangre a todos
los pacientes que se operan se podría ahorrar un 30% de la sangre que se consume
en los hospitales”, aseguró el Dr. Llau.
Asimismo se desarrolla el tratamiento
transfusional en situaciones específicas en las que suele haber un sangrado
importante, como la cirugía cardiaca, la oncológica o la cirugía ortopédica, o
las situaciones en las que el sangrado puede determinar una mala evolución del
paciente, como la neurocirugía. “Entre el 60 y el 80% de los pacientes que se
intervienen de cirugía cardiaca necesitan ser transfundidos”, afirmó el Dr. Llau
quien añadió que en el caso de algunos pacientes politraumatizados pueden llegar
a necesitar hasta 15 ó 20 bolsas de sangre para salvar sus vidas.
También se desarrolla un aspecto
polémico, como es el manejo de la pérdida de sangre en los Testigos de Jehová
así como los aspectos éticos-legales de la Medicina Transfusional. A este
respecto, el Dr. Llau señaló que “estos pacientes deben ser respetados en sus
creencias y es necesario tenerlos en cuenta en las estrategias de ahorro de
sangre”.
Finamente, el libro lleva a cabo una
actualización sobre una cuestión de creciente importancia como es la reposición
intravenosa de fluidos durante la cirugía, es decir, cómo, en qué cantidad y con
qué tipo de líquidos se debe tratar a cada uno de los pacientes que son
intervenidos quirúrgicamente. “Todos los pacientes que se operan necesitan
llevar un gotero puesto. El tipo de líquido que es el gotero puede llegar a
mejorar la intervención quirúrgica”, dijo el Dr. Llau.
Junto al Dr. Llau, son coeditores del
libro la Dra. Misericordia Basora, médico adjunto del Servicio de Anestesiología
y Reanimación del Hospital Clínic de Barcelona, el Dr. Aurelio Gómez-Luque
médico adjunto del Servicio de Anestesiología y Reanimación del Hospital “Virgen
de la Victoria” de Málaga y Profesor Titular de Farmacología de la Facultad de
Medicina de la Universidad de Málaga, y la Dra. Victoria Moral, Jefe de Servicio
del Hospital Santa Creu i Sant Pau de Barcelona. Este libro sanitario ha sido
impulsado también por el Presidente de la SEDAR, el Dr. Fernando Gilsanz, Jefe
de Servicio de Anestesiología y Reanimación del Hospital de “La Paz” de Madrid.
Fuente: Medicosypacientes.com