El trasplante cardiaco salva el 80 por ciento de los
casos de insuficiencia cardiaca que no responden a otro tratamiento, según la
SEC
Redacción
La
Sección Insuficiencia Cardiaca y Trasplante de la Sociedad Española de
Cardiología ha celebrado su VII Reunión de Insuficiencia Cardiaca y Trasplante,
que este año se ha celebrado en Zaragoza y ha reunido a más de 150 expertos
Zaragoza (11-5-10).-
La Sección Insuficiencia Cardiaca y
Trasplante de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) ha celebrado su VII
Reunión de Insuficiencia Cardiaca y Trasplante, que este año se ha celebrado en
Zaragoza y ha reunido a más de 150 expertos. Durante la reunión se han revisado
los ensayos clínicos más relevantes y actuales en materia de insuficiencia
cardiaca. Además, se han tratado otros temas de gran relevancia, como la
actuación de nuevos dispositivos mecánicos que asisten al corazón y la gran
posibilidad de supervivencia que ofrece hoy en día el trasplante cardiaco.
Los dispositivos de asistencia ventricular ayudan al corazón a realizar su
función cuando fallan los fármacos. Estos aparatos se implantan en los pacientes
con fallo cardiaco grave para ver si, ayudando al corazón, éste recupera su
función. En caso de que no ocurra el único tratamiento eficaz es el trasplante
cardiaco. En España, en 2009, se realizaron 271 trasplantes de corazón en los 18
centros autorizados para ello. El año pasado se superó la cifra de 6.000
trasplantes cardíacos realizados en todo el territorio español.
Según el Dr. Almenar, “actualmente, la supervivencia al año está por encima del
80 por ciento”, por lo que el trasplante logra salvar a cuatro de cada cinco
pacientes que iban a tener un fallecimiento seguro debido a fracaso de su
corazón.
La insuficiencia cardiaca afecta a cerca de 23 millones de personas en el mundo
y es la principal causa de admisión hospitalaria en Occidente, especialmente
entre mayores de 65 años. En España la insuficiencia cardiaca afecta a 10.000
personas por cada millón de habitantes, lo que implica que está presente,
aproximadamente, en el 1 por ciento de la población. Su gran prevalencia,
superior incluso a la del cáncer, se debe, principalmente, a la mayor esperanza
de vida que se disfruta hoy en día.
Fuente: El médico interactivo