Tomar
el sol en "topless" envejece prematuramente la piel de la mama, "que tiende a
acartonarse por el sol y, por lo tanto, a una pérdida importante de su
elasticidad", lo que conlleva una caída precoz del pecho, según ha señalado el
Dr. Francisco Pedreño, cirujano plástico de USP Hospital San Carlos, que ha
desarrollado un estudio sobre las intervenciones quirúrgicas de implantes de
mamas realizadas por su equipo entre los meses de mayo de 2009 y de 2010.
"Los cambios bruscos de peso y el
tabaquismo son otros dos factores implicados en el envejecimiento mamario, así
como las pieles finas que tienen una demostrada tendencia mucho mayor que la
gruesa a descolgarse antes", señala Pedreño. Según el especialista, los datos
aclaran que la edad media de las mujeres que se ponen prótesis mamarias es de 26
años y el "75% de las operadas se encuentran en un rango de edad entre 22-28
años".
De todas, el 80% se opera para
aumentarse el pecho y el resto para su reconstrucción por tenerlo caído. De
estas últimas, cuando se operan para reconstruirse el pecho "el 70% son mayores
de 29 años y la causa más frecuente es la lactancia prolongada o múltiple",
aclaró el cirujano.
Del estudio se desprende, asimismo,
que el tipo de prótesis preferido por las mujeres es -en el 90% de los casos- la
prótesis redonda y que dentro de éstas, el mayor índice de satisfacción está en
el perfil moderado, con un volumen medio de 350 gramos, aproximadamente.
En cuanto a las diferentes cirugías,
en la de aumento la vía más frecuente utilizada, en un 80% de los casos, es la
periareolar -se abre la mama por el borde inferior de la areola-, ya que la
cicatriz es menos apreciable. A este tipo le siguen la submamaria y la axilar.
Por su parte las técnicas de
mastopexia -levantamiento de mama con implante- comprenden más cicatriz. En este
caso puede ser una incisión alrededor de toda la areola, ésta más la vertical, y
una última que es la de ambas más una cicatriz en el surco -mastopexia T-.
Fuente: Univadis