Una nueva técnica
de detención de nódulos en el tiroides elimina la cicatriz en el cuello
Los
médicos
apuestan por entrar por la axila
de los pacientes.
- Este método promueve la revisión
clínica y ataja la
detección del cáncer
tiroideo
C. G. - MADRID - 10/08/2011
El número de
enfermos de cáncer de tiroides sigue
aumentado y a los doctores les urge que los pacientes tomen precauciones en
cuanto a la aparición de nódulos en esta glándula ya que es un trastorno muy
común y son directamente responsables de un pequeño aunque en crecimiento
número de casos de cáncer. Una nueva técnica permite que el paciente no sufra
ningún daño en la prueba: El médico realiza una incisión por la axila
consiguiendo un trozo de tejido sin necesidad de dejar cicatriz.
Los nódulos tiroideos afectan a cerca de 13 millones de
americanos y son el resultado de un crecimiento anormal de las células de esta
glándula. Hasta hace muy poco la única manera de extirpar los nódulos y
dejarlos libres de cáncer era con cirugía, la cual requería una incisión de
unos cinco centímetros en el frontal del cuello. El procedimiento, y la gran
cicatriz resultante, hacían que fueran factores disuasorios para muchos
pacientes que temían alterar su aspecto físico por algo que tal vez no les iba
a afectar en toda su vida.
Este método es mínimamente invasivo y sirve para
determinar si un nódulo o no es canceroso. Para los facultativos era
indispensable que los pacientes se sientan cómodos en las pruebas ya que cuanto
antes se identifiquen las células cancerosas, se incrementa la probabilidad de
extirpar el tumor antes de que crezca, según explican los expertos.
La técnica intraaxilar robótica en el tiroides usa cámaras
3D y está especialmente diseñada con brazos robóticos para conseguir la mínima
incisión a través de la axila, los brazos mecánicos trabajan como unas manos
permitiendo al cirujano trabajar con precisión para extirpar los nódulos
sospechosos. La axila contiene menos terminaciones nerviosas que la zona del
cuello, y además la herida se cura antes, aseguran varios médicos especialistas
en cabeza y cuello. Otro de los beneficios de la técnica es la precisión que
tiene y que permite a los médicos extirpar todo lo potencialmente canceroso y
salvaguardar el tejido que rodea a la glándula.
El tiroides se ocupa de controlar el uso de la energía en
el cuerpo. Y que se produzcan cambios en ella pueden causar una miríada de
problemas de salud. Los nódulos en el tiroides son seis veces más comunes en
mujeres que en hombre y son difíciles de diagnosticar por que con frecuencia no
presentan síntomas. La mayoría de los nódulos son pequeños y frecuentemente son
detectados accidentalmente en revisiones rutinarias. Entre las condiciones que
causan uno o más nódulos se encuentran un crecimiento desproporcionado del
tejido tiroidal, tumores, quistes o inflamaciones. Las personas deberían vigilar,
según los expertos, rutinariamente su cuello y contactar con su médico ante
cualquier signo o síntoma como: Dificultad al tragar, dolor de garganta o
cambios en la tonalidad de la voz.
En España el cáncer de tiroides es uno de los que
presentan una menor incidencia, 9 casos por cada 100.000 habitantes, por debajo
de otros países europeos. Los estudios desvelan que los afectados tienen una
supervivencia similar a la de la población sana: eso se traduce en una mejor
calidad de vida para los pacientes. Es el más frecuente de los tumores de tipo
endocrinológico y el 80% de las personas afectadas por este tipo de cáncer,
vive los mismos años que la población sana. En general, la edad media del
diagnóstico se sitúa entre los 40 y los 53 años. La mayoría suele curarse tras
cirugía y rara vez produce dolor. Además, en los casos en los que la
cirugía no
es suficiente, se aplica un tratamiento farmacológico con yodo radioactivo, que
resulta muy efectivo y fácil de tolerar.
Por lo que la detección precoz es fundamental. Esta
técnica robótica ya se usada para intervenciones de corazón y abdomen, aunque
su uso en cabeza y cuello sea tan reciente. A pesar de que esta técnica
proporciona grandes ventajas, algunos expertos hacen hincapié en que no es la
mejor para todos los pacientes y no todos los tumores pueden ser
extirpados
Fuente: El pais.com