Un
estudio de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) confirma que la nueva
Ley del tabaco (Ley 42/2010) ha conseguido reducir en un 90% los niveles de
exposición al humo ambiental de tabaco en los locales de hostelería
Barcelona,
diciembre de 2011.-
Un estudio de la Sociedad Española de Epidemiología
(SEE) confirma que la Ley 42/2010 de medidas sanitarias frente al tabaquismo ha
conseguido reducir drásticamente los niveles de exposición al humo ambiental de
tabaco de los trabajadores de la hostelería.
El objetivo principal de esta ley
que entró en vigor en enero de 2011 fue la ampliación de la prohibición de
fumar en espacios cerrados, ya vigente desde 2006, en consonancia con la
ratificación por España, en diciembre de 2004, del Convenio Marco para el
Control del Tabaco de la OMS.
La nueva ley de tabaquismo modificó la Ley de
2005 prohibiendo fumar en todos los locales de hostelería, que habían sido
considerados como una excepción por la ley anterior.
Durante el primer año de aplicación de la nueva normativa, ampliamente aceptada
por la gran mayoría de la sociedad, se ha realizado un estudio con marcadores
objetivos de la exposición, para analizar el impacto real en los niveles de
humo ambiental de tabaco en locales de hostelería. El humo ambiental del tabaco
es un carcinógeno reconocido por la Agencia Internacional de Investigación del
Cáncer de la OMS que está presente en concentraciones altas en los lugares
donde se fuma.
El estudio, llevado a cabo por el grupo de Tabaquismo de la
Sociedad Española de Epidemiología con financiación del Ministerio de Sanidad,
Política Social e Igualdad, se ha realizado en tres comunidades autónomas
(Galicia, Madrid y Cataluña). En diversas poblaciones de estas comunidades
(incluyendo Barcelona, Madrid, Santiago de Compostela y Terrassa) se estudiaron
bares y restaurantes en los que se permitía fumar. En ellos, se realizaron
mediciones en muestras de aire durante los dos meses previos a la
implementación de la Ley (noviembre-diciembre 2010) que se repitieron durante el
segundo trimestre de 2011 (abril-mayo 2011).
Como marcadores del humo ambiental
del tabaco se midió la nicotina en fase vapor en todos los locales
seleccionados y, en una submuestra de locales, las partículas menores a 2,5
micras de diámetro (PM2,5).
Los resultados preliminares, basados en 140 mediciones de nicotina y 58
mediciones de PM2,5, muestran que la concentración mediana de nicotina ha
disminuido en más de un 90%, pasando de 5,74 mg/m3 antes de la Ley a 0,54 mg/m3
tras su implementación. La variación porcentual en el caso de las PM2,5 también
supera el 90%, pasando de una concentración mediana de 235,62 mg/m3 a 20,40
mg/m3 tras la Ley. De hecho, la concentración de PM2.5 antes de la nueva ley
era aproximadamente 10 veces superior al límite propuesto por la UE (25 mg/m3)
para contaminación atmosférica.
El estudio confirma que la nueva Ley 42/2010 ha tenido un impacto muy
importante en la disminución de los niveles de humo ambiental del tabaco en los
locales de hostelería españoles. Estos datos implican una disminución
considerable del riesgo al que estaban expuestos clientes y trabajadores de
este sector.
Aun así, los investigadores han encontrado niveles detectables de humo
ambiental del tabaco en la mayoría de mediciones realizadas tras la Ley, que
mayoritariamente proviene del consumo de tabaco a las puertas de los mismos,
como el propio estudio constata.
En el futuro sería importante mantener los sistemas de monitorización y
vigilancia continuada, así como recomendar no fumar a las puertas de estos
establecimientos. Además, la Sociedad Española de Epidemiología señala que
junto al mantenimiento sin retrocesos de la actual legislación, se deben
fomentar tanto medidas de prevención dirigidas a evitar el consumo en los
jóvenes como medidas para promover y facilitar el abandono del tabaquismo, con
el objetivo último de garantizar un derecho fundamental de todos los ciudadanos
como es la salud.
La Sociedad Española de Epidemiología participa en el Comité Nacional de
Prevención del Tabaquismo desde su fundación en 1996. Además, ha tenido un
papel relevante en el avance de las normativas de regulación de los espacios
sin humo, mediante informes y estudios científicos, entre los que destaca la
monografía de evaluación de la anterior ley (Ley 28/2005), que fue financiada
por el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad.
Fuente:
noticiasmedicas.es