Según los expertos, los
servicios sanitarios sólo influyen en un 25 por ciento en la salud de la
población
Silvia C.Carpallo
Diversos expertos sanitarios se han reunido para evaluar el impacto de los
servicios sanitarios en la población. Estos exponen que el porcentaje de
impacto, aunque ha aumentado, sigue siendo pequeño, por lo que hay que incidir
más en factores como llevar una vida sana más que la medicalización de la rutina
Valencia (12-4-11)-.
Tanto
desde el ámbito de la Atención Primaria, como desde la farmacia, o incluso desde
la investigación, los expertos coinciden en que si bien estamos obsesionados con
mejorar la calidad de los servicios sanitarios, este no es el factor más
determinante en la Salud de los ciudadanos. De hecho, según diversos estudios
esta ha aumentado en los últimos años, pero actualmente sólo ronda una
influencia de un 25 por ciento. Además, esta idea se refuerza en que aunque se
haya aumentado la inversión en Sanidad, la mejora de la percepción de
satisfacción de los ciudadanos no ha sido proporcional, ya que en realidad se
gasta más, pero porque se gasta de diferente manera, puesto que un 50 por ciento
de este aumento se debe a la constante renovación en nuevas tecnologías, que de
hecho siempre resultan más caras que la anterior.
Así lo explicaba Antonio
Sarria, director de la Agencia Española de Tecnología Sanitaria del Instituto de
Salud Carlos III, en el marco de la X Aula Bayer de debate sociosanitario, en la
que colaboraban entidades como la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA),
la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), la Asociación de
Directivos de Gestión Sanitaria (ADIGES), o entidades académicas como la
Universidad Alfonso X el Sabio. El experto exponía que “la innovación en
Medicina es siempre mucho más cara que la que viene a sustituir, a diferencia
que en el resto de sectores en los que vienen a reducir los costes”.
Con esta frase Sarria no sólo hablaba
de maquinaria y de pruebas diagnósticas, sino también de la inversión en
fármacos. “En España se receta desproporcionadamente más que en cualquier país
de nuestro entorno”. De hecho, según los datos que él mismo aportaba, España se
encuentra en el segundo puesto en la prescripción de antipsicóticos y
antidepresivos, y en el primer puesto en la receta de fármacos para la
osteoporosis.
“Hay otros factores que influyen en la salud”, replicaba Sarria en una clara
referencia a hábitos saludables como no fumar, dieta equilibrada, deporte
moderado diario, control del estrés, etc. Era Enrique Maiz, con trayectoria en
pediatría y actual gerente de la comarca interior de Osakidetza, quien ponía de
manifiesto que en la salud intervienen muchos más factores como la educación, el
medio ambiente, los estilos de vida, el empleo o el soporte social entre otros.
“El efecto de los servicios de salud en la vida es parcial, pero si entendemos
que nuestro efecto es del 25 por ciento, o menos, los costes entonces se
multiplican.” Además de estos factores el gerente vasco incidía en lo que ha
supuesto, a nivel de calidad de vida, y de coste de la Sanidad, la
medicalización de la vida, “se convierte en enfermedad síntomas leves, valores
estéticos, etc”. Maiz justificaba esta medicalización por las presiones externas
que reciben tanto médicos como pacientes desde la sociedad, la industria
farmacéutica, los compañeros de profesión, los medios de comunicación, etc.”.
El gasto farmacéutico
Otro de los intervinientes en esta
mesa, era el presidente de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria, José
Luis Poveda, que hacía hincapié en la necesidad de evaluar la inversión en
farmacia, conociendo el gasto real de la misma, para lo que era necesaria una
mayor transparencia en los datos sobre el gasto de la Farmacia hospitalaria.
“Cuál es el gasto hospitalario real de cada Comunidad Autónoma, son unas cifras
difíciles de encontrar, y así es muy complicado evaluar”.
Igualmente en lo referente al gasto, Poveda hacía mención a la “cuarta garantía
de decisión de reembolso y fijación del precio, que aquí no se ha mantenido”. El
experto ponía el ejemplo de las agencias de evaluación independiente como el
NICE inglés, o como esta cuarta garantía funcionaba correctamente en países como
Italia. En España, sin embargo, “se financia el 97 por ciento de lo que se
autoriza, y esa cuarta garantía no se ha puesto, ni se prevé que se vaya a
poner”. Es por ello que diferentes Comunidades autónomas han establecido sus
propias estrategias, como el Comité de Evaluación de Medicamentos de Alto
Impacto Sanitario o Económico que han establecido Cataluña, Madrid, Andalucía,
País Vasco o Galicia, aunque Poveda defiende que sería preferible que existiera
una iniciativa nacional.
Fuente: El medico interactivo