Los diabéticos multiplican
por 10 el riesgo de sufrir una amputación no traumática
El presidente del Capítulo de Cirugía Endovascular de la Sociedad Española de
Angiología y Cirugía Vascular, el Dr. Eduardo Ros, aboga por la extensión del
uso de técnicas endovasculares en el tratamiento del pie diabético, como un
recurso terapéutico esencial para favorecer la revascularización de las
extremidades inferiores y, así, reducir el número de amputaciones, problema que
sigue suponiendo para estos pacientes una amenaza funcional y social muy
relevante.

"Insistimos en la necesidad de la
generalización en el Sistema Nacional de Salud de unidades multidisciplinares
especializadas en pie diabético, en las que trabajen equipos de distintas
especialidades y disciplinas, compuestos por endocrinólogos, cirujanos
vasculares y endovasculares, podólogos y ortopedistas", ha reclamado.
El fin no es otro que "proporcionar
una atención de mayor calidad a los pacientes con esta patología, de modo que se
mejore el tratamiento, el seguimiento posterior y la adhesión al tratamiento,
evitando la dispersión existente en la actualidad en la que el paciente es
derivado continuamente de un especialista a otro", ha apostillado el Dr. Ros.
Según diversos estudios, se estima que
el 15% de los diabéticos manifestarán lesiones en sus pies derivadas de esta
patología. Así, la comunidad científica sitúa la prevalencia de las alteraciones
de pie en diabetes mellitus (DM) en un porcentaje cercano al 10%. La evolución
de las alteraciones puede suponer, en algunos casos, la amputación del pie. De
hecho, los diabéticos tienen diez veces más posibilidades de sufrir una
amputación no traumática que las personas sin esta patología. Entre las personas
que sufren una amputación, la mortalidad perioperatoria es del 6% y la
postoperatoria llega incluso al 50% a los tres años.
La prevalencia de la DM en España se
sitúa en torno a un 6,5% para la población entre los 30 y 65 años, oscilando en
diferentes estudios entre el 6% y el 12%. Los datos de la Encuesta Nacional de
Salud muestran cómo, desde 1993 a 2003, la prevalencia de DM (declarada por los
encuestados) ha aumentado del 4,1% al 5,9%.
El Dr. Ros ha recordado que "los
recientes avances en los campos tecnológico y farmacológico y el desarrollo de
nuevas técnicas ofrecen a los diabéticos nuevas posibilidades para
revascularizar las zonas cuyos vasos sanguíneos se han cerrado. Estas zonas, si
no son tratadas correctamente, pueden dar lugar a isquemias que, junto a las
neuropatías que los diabéticos padecen y las infecciones que suelen sufrir sobre
esas zonas dan lugar, todavía hoy día, a numerosas amputaciones".
Entre las nuevas tecnologías
disponibles en la actualidad para el paciente diabético con déficit de riego
sanguíneo, Rosa ha señalado "el láser endoarterial y nuevos recanalizadores como
el 'Crosser', el 'Frontrunner' y el 'Outback', técnicas todas ellas que intentan
recanalizar arterias estrechadas u ocluidas por la especial arteriopatía que
padecen los diabéticos".
Fuente: Univadis