Consiguen la regeneración de lesiones del cartílago
articular con células de la membrana amniótica
La investigación, realizada por investigadores del Instituto de
Investigación Biomédica (INIBIC) del Complejo Hospitalario Universitario A
Coruña ha sido presentada en el Congreso Mundial de Artrosis 2011 (OARSI). Esta
terapia podría evitar que una pequeña lesión degenere en artrosis y además, las
células obtenidas de membrana amniótica no causan conflictos éticos y no
provocan rechazo inmunológico, lo que facilita posibles donaciones entre
pacientes
Madrid,
20 de septiembre 2011 (medicosypacientes.com)
Un
estudio realizado por investigadores españoles del Instituto de Investigación
Biomédica (INIBIC) del Complejo Hospitalario Universitario A Coruña, presentado
en el Congreso Mundial de Artrosis 2011 (OARSI) que se está celebrando en San
Diego (California, EE.UU.), ha demostrado que las células de la membrana
amniótica consiguen la regeneración de lesiones del cartílago articular.

Además
de la importancia de este descubrimiento, ya que las lesiones del cartílago
articular son muy difíciles de curar por su baja capacidad de auto-reparación,
la Dra. Emma Muiños, investigadora principal, ha declarado que: “Estas células
no generan conflictos éticos al proceder de un tejido de desecho que
normalmente se descarta tras el parto; tampoco provocan rechazo inmunológico y
podrían favorecer una recuperación más temprana de los pacientes”.
En
concreto, esta investigación ha demostrado que se obtienen dos tipos celulares
de una sola fuente tisular (del mismo tejido) que son las células mesenquimales
estromales amnióticas humanas (CMEAh) y las células epiteliales amnióticas
humanas (CEAh). “Ambas han demostrado que son capaces de sintetizar un tejido
que rellena las zonas lesionadas, aunque las células mesenquimales parecen ser
más adecuadas en este tipo de terapia”, apunta. Sin embargo, precisa la Dra.
Muiños, aún se debe mejorar la calidad del tejido obtenido para comenzar a
desarrollar modelos “in vivo”.
Los
beneficiarios de este tratamiento serían los pacientes afectados de una lesión
condral puntual, debida principalmente a traumatismos, giros bruscos o
sobrecargas continuadas que pueden producirse, por ejemplo, en deportistas de
élite o trabajadores sometidos a elevadas cargas físicas.
“Con
esta terapia se podría evitar que una pequeña lesión degenere en una artrosis,
enfermedad que hoy por hoy no tiene cura, es de alta prevalencia entre la
población española y consume una gran cantidad de recursos sanitarios, además
de ser una de las causas más importantes de dolor, discapacidad y pérdida de
calidad de vida en este país”, sostiene la investigadora. En nuestro país el
80% de las personas mayores de 65 años padece artrosis.
Se evita el rechazo inmunológico
A
juicio de la Dra. Muiños, “una de las ventajas es que se ha conseguido una
fuente tisular de células madre que permite la extracción de más de un tipo
celular. Además, la membrana amniótica es un tejido de origen embrionario, lo
cual hace que las células obtenidas se encuentren en un nivel jerárquico
privilegiado, entre las células madre embrionarias -asociadas a grandes
problemas éticos- y las células madre adultas -con mayores limitaciones en sus
posibles aplicaciones-”. Asimismo, añade, “se logra usar un tejido de desecho
en un campo en el que hasta ahora no se había utilizado”.
Los
tratamientos de terapia celular desarrollados actualmente en el campo de la
Reumatología implican, de algún modo, la realización de daños añadidos a una
articulación ya perjudicada. Entre los más utilizados se encuentra la
microfractura (apertura de una lesión focalizada hacia el hueso subcondral) o
el trasplante de condrocitos autólogos. En este último caso, se necesita
realizar dos intervenciones quirúrgicas, la primera para extraer un fragmento de
cartílago sano del paciente que permitirá obtener de él los condrocitos que se
expanden ‘in vitro’ y la segunda operación en la que se introducen las células
y se coloca una membrana de periostio del propio paciente para cerrar la
lesión.
En
este sentido, la Dra. Muiños asegura: “Con este nuevo tratamiento
facilitaríamos no sólo los procedimientos a realizar por el propio equipo
médico, sino que además el afectado se vería sometido a una intervención menos,
no se le causaría daños a la articulación afectada y la recuperación del
paciente podría ser más rápida. Además, las células obtenidas de membrana
amniótica no provocan rechazo inmunológico, lo que facilita posibles donaciones
entre pacientes”.
Los
mayores esfuerzos en este momento realizados en el campo de la medicina
regenerativa aplicada a la Reumatología están dirigidos a la ingeniería
tisular. Según la Dra. Muiños, “se trata de una disciplina que tiene como
objetivo desarrollar sustitutos biológicos con el fin de restablecer, mantener
o mejorar la función tisular, siendo necesario para ello la aplicación de
principios y métodos tanto de la ingeniería como de las ciencias de la vida”.
Por
tanto, -añade- se desarrollan biomateriales de síntesis química para
utilizarlos como soportes de células, de manera que se favorezca su
diferenciación, proliferación y puedan permitir la formación de un nuevo tejido
con las características propias del tejido nativo. “Este tipo de técnicas
favorecerían la recuperación de tejidos propios de las articulaciones, que podrían
frenar el desarrollo de un proceso artrósico, o la regeneración de un tejido
tras una lesión, que de forma general crea un tejido de baja calidad”,
concluye.
Medicosypacientes.com