La proteína que cubre el esperma puede ser clave
para la infertilidad masculina
Redacción
La infertilidad afecta de un diez a un quince por ciento de la población de
Estados Unidos, aproximadamente en la mitad de los casos se trata de problemas
de fertilidad masculina
Madrid
(22 -7-11).- La pérdida de una proteína que cubre el esperma podría explicar en
parte la infertilidad masculina, según un estudio realizado por un equipo
internacional de investigadores liderado por la UC Davis.
La investigación podría abrir nuevos
caminos en el tratamiento de la infertilidad. El artículo que describe el
trabajo se publica en la revista Science Translational Medicine.
La proteína DEFB126 actúa como un dispositivo de camuflaje, permitiendo a los
espermatozoides nadar a través del moco evitando el sistema inmunológico con el
fin de alcanzar el óvulo, según afirma Gary Cherr, profesor del Bodega Marine
Laboratory en la UC Davis y del Center for Health and Environment. Cherr y el
autor principal del estudio.
Los investigadores de la UC Davis descubrieron que muchos hombres tienen un gen
defectuoso para la DEFB126. Un estudio de muestras procedentes de Estados
Unidos, Reino Unido y China revela que la cuarta parte de los hombres de todo el
mundo poseen dos copias del gen defectuoso, lo cual puede afectar
significativamente a la fertilidad.
La calidad del esperma y la cantidad parecen tener poco que ver con la
fertilidad de masculina, según Ted Tollner, coautor del artículo y profesor
adjunto en el Department of Obstetrics and Gynecology de la UC Davis. Estudios
como este pueden ofrecer la oportunidad de explicar el 70 por ciento de los
casos de infertilidad masculina de los que hasta ahora no se encontraba la
causa.
Si el descubrimiento desarrollara con éxito una prueba, esta podría utilizarse
para aplicar directamente a las parejas el tratamiento con inyección de esperma
intracitoplasmática (ICSI), en el que se extraen óvulos de la mujer y se inyecta
directamente el esperma, evitando un diagnóstico diferencial costoso para
excluir otras causas, añaden los autores.
Tollner y Cherr buscaban maneras de desarrollar vacunas anticonceptivas cuando
empezaron a observar la proteína DEFB126. La proteína pertenece a una clase de
moléculas llamadas defensinas, exterminadoras naturales de gérmenes que se
encuentran en las superficies de las mucosas. La DEFB126 se produce en el
epidídimo, y es depositada en dicho tubo para formar una gruesa capa.
Con la ayuda del profesor Charles Bevins, experto en defensinas, realizaron una
copia recombinante del gen humano DEFB126, con el objetivo de generar una
proteína purificada que Tollner y Cherr podrían utilizar para crear anticuerpos.
En un primer intento, observaron que el gen tenía una mutación que le impidió
formar la proteína. Pero cuando utilizaron semen de un donante diferente, fueron
capaces de producir la proteína normal.
El esperma de hombres con los genes DEFB126 defectuosos se ve normal bajo el
microscopio y los espermatozoides nadan con normalidad. Sin embargo, son mucho
menos capaces de nadar a través de un gel artificial hecho para parecerse al
moco cervical humano. Cuando la proteína normal es añadida a los
espermatozoides, recuperan sus capacidades normales.
Los investigadores fueron capaces de observar la frecuencia del gen en las
muestras de ADN de personas en los Estados Unidos, Reino Unido, China, Japón y
África.
Encontraron que, en todo el mundo, aproximadamente la mitad de los hombres posee
una copia defectuosa y una cuarta parte dos copias defectuosas, por lo tanto, su
esperma no logra desplazarse con facilidad a través del moco.
Tollner señaló que en comparación con el esperma de los monos y otros mamíferos,
los espermatozoides humanos son, por lo general, de mala calidad, lentos
nadadores, y con una alta tasa de células defectuosas. Es posible que debido a
que los seres humanos, a diferencia de la mayoría de los mamíferos, mantienen
relaciones monógamas a largo plazo, la calidad del esperma simplemente no
importe demasiado.
Sin embargo, algunos investigadores creen que, por razones desconocidas, la
fertilidad masculina humana ha caído en todo el mundo en las últimas décadas.
Este descenso podría desenmascarar los problemas relacionados con el gen DEFB126
defectuoso.
Cherr afirma que esperan trabajar en un programa de infertilidad importante en
los Estados Unidos para explorar aún más el papel de la mutación.
Fuente: Elmedicointeractivo.com