Sanidad afirma que el tabaquismo
cuesta 8.781 millones a los empresarios - El ministerio calcula que la norma
ahorrará 90 millones al año a los hosteleros
EMILIO DE BENITO - Madrid - 24/12/2010
La ley sobre el tabaco que va a entrar
en vigor el 2 de enero ha incluido un punto que ha pasado casi inadvertido, pero
que es una vuelta de tuerca más sobre la legislación anterior. Se trata de que
la prohibición de fumar no se restringe a todos los espacios públicos cerrados.
En el apartado X del artículo 7, que es el que establece dónde está prohibido
fumar, se incorpora una novedad: después de enumerar todas las posibilidades
(bares, restaurantes, espacios educativos, sanitarios, paradas de autobús,
estaciones, aeropuertos... etcétera), se añade que la restricción es de
aplicación "en todos los demás espacios cerrados de uso público o colectivo".
Todos los espacios colectivos
cerrados deberán quedar libres de humo
Con menos consumo habrá menos absentismo, según Sanidad
Es
la última palabra de esta formulación la que añade a las prohibiciones unos
espacios que hasta ahora no se encontraban incluidos. Según un documento interno
del Ministerio de Sanidad para explicar la nueva normativa, en un apartado de
preguntas más frecuentes, esta definición incluye "los pasillos, escaleras y
portales de comunidades de vecinos".
También se refiere a todas las zonas
cerradas de las comunidades de vecinos (zonas de juegos, zonas comunes,
piscinas, clubes sociales) salvo que sean "espacios al aire libre y que no estén
acotadas como zonas infantiles". Es decir, los vecinos no se podrán poner de
acuerdo para que una sala de reuniones o que utilicen para otras actividades sea
para fumadores. Tampoco podrán encenderse pitillos en el portal o en la escalera
común. En los ascensores ya estaba prohibido.
En este documento, al que ha tenido
acceso EL PAÍS y que podría considerarse un argumentario, también se explican
los beneficios económicos para el Estado y las empresas de las prohibiciones de
fumar.
En estas cuentas -que no se sabe cómo
se han hecho, pero que se refieren a trabajos varios publicados por personas
ajenas al ministerio-, se cifra el perjuicio del tabaquismo en las industrias en
8.781 millones de euros cada año, lo que quiere decir que "cada trabajador que
fuma en España cuesta a su empresa unos 1.700 euros al año", con datos de 2008.
Esta cifra se debe a tres aspectos:
"Costes sanitarios directos atribuibles a la patología asociada a la exposición
al humo ambiental de tabaco", descenso de la productividad por el tiempo
empleado en "los descansos para fumar" y el "absentismo laboral por patología
asociada a la exposición al humo ambiental de tabaco" y los "costes de limpieza
y mantenimiento de los edificios (lugares de trabajo)".
En respuesta a las críticas de los
hosteleros, que insisten en que la ley supondrá unas perdidas del 10% de su
facturación y de 70.000 puestos de trabajo, el Ministerio de Sanidad insiste en
que "numerosos estudios realizados en países donde las leyes de control del
tabaquismo entraron en vigor antes que en España han demostrado que estas no han
tenido efectos negativos sobre el sector hostelero y en algún caso el efecto ha
sido positivo". Y el documento va más allá, y calcula que este sector sufre aún
más los efectos del tabaquismo, "ya que al coste que genera el consumo de tabaco
de los trabajadores, hay que sumarle el derivado del consumo de tabaco de los
clientes".
Eso quiere decir que en 2008 "el coste
económico del tabaquismo en el sector hostelero, ascendió a 447,2 millones de
euros". Esta cifra se obtiene de la suma de tres partidas: 10,7 millones por el
"absentismo laboral por enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco"; 319
millones por la "pérdida de productividad por el consumo de tabaco en el lugar
de trabajo", y otros 117,4 millones de "costes adicionales de limpieza,
mantenimiento y conservación de instalaciones".
Lógicamente, que no se fume un año no
quere decir que todos estos costes se vayan a suprimir de golpe (los
trabajadores seguirán enfermando si fuman, sea en casa o en horas de trabajo
fuera de las instalaciones), pero Sanidad aventura que ya en el primer año "la
aplicación de la ley, supondrá al sector hostelero, un ahorro de 90 millones de
euros por los costes totales del tabaquismo (por la vía de los costes
evitados)".
El informe también recoge que el coste
de las cinco enfermedades más frecuentes asociadas al tabaquismo (enfermedad
coronaria, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, asma, cáncer de pulmón y
enfermedad cerebrovascular) asciende a 7.695 millones de euros anuales.
No se hace mención a lo que se recauda
en impuestos especiales (7.718 millones en 2009) o en IVA (1.728,4 millones el
año pasado), pero está claro que si se suman los costes a las empresas y al
Estado, el balance es negativo, sin contar el ahorro en vidas. Cada año, más de
50.000 personas mueren por el tabaco, de las que "una cuarta parte (26,5%) son
muertes prematuras, ocurridas antes de los 65 años".
Por eso una de las grandes ventajas de
la futura ley es que se espera que el descenso del tabaquismo sea de entre el 3%
y el 4%. En cambio, Sanidad admite que con una ley de prohibiciones parciales,
como la actual, este descenso difícilmente podría pasar del 2%.
Fuente: Elpais.com