Primera guía española para
pacientes con esófago de Barrett
Se
ha presentado en Sevilla, en el marco de la VI Semana de las Enfermedades
Digestivas (SED 2011), la primera guía para ayudar a los pacientes con Esófago
de Barrett a controlar mejor su enfermedad.
Esta publicación es la primera guía
para pacientes con esófago de Barrett que se ha hecho en España, y cuenta con el
apoyo de la Fundación Española de Aparato Digestivo (FEAD) y de la Asociación de
Enfermos y Familiares de Esófago de Barrett (ASENBAR).
Para el presidente de ASENBAR, Juan
Carlos Hernández Corredera, gracias a este libro los pacientes que han sido
diagnosticados de esófago de Barrett "podemos resolver las principales dudas
sobre nuestra enfermedad", ha apuntado en un comunicado.
Con esta guía se pretenden ayudar al
paciente a comprender mejor en qué consiste el esófago de Barrett y dar
respuesta a todas aquellas preguntas que quedan en la consulta sin hacer.
Según los autores de esta publicación,
los doctores José Miguel Esteban y Adolfo Parra, el esófago de Barrett (EB) es
una alteración en la que las células que recubren internamente el esófago
(células escamosas) se ven reemplazadas por otras células denominadas columnares
especializadas.
Pese a que estas nuevas células no son
malignas, de hecho, su aspecto es normal, si es su localización, "ya que no
deberían encontrarse en el esófago sino en el estómago o en el intestino
delgado".
Según la guía, la causa más común es
la exposición prolongada del esófago al ácido. Por eso, en pacientes que
presentan la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), la subida excesiva y
mantenida del contenido ácido del estómago al esófago puede provocar EB. Aunque
sólo el 10% de los pacientes que padecen ERGE desarrollan con el tiempo EB.
El perfil más típico de personas que
padecen EB se encuentra en varones de edad avanzada, raza blanca, obesos y con
síntomas de ERGE. En cuanto al diagnóstico, el Dr. Adolfo Parra apunta que se
basa en la endoscopia, con toma de biopsias. Y una vez diagnosticado el EB se
recomienda un seguimiento mediante endoscopias periódicas y toma de biopsias. Y
de esta forma se puede detectar de manera precoz un cáncer esofágico.
Fuente: Univadis