El doctor Barret
Barcelona 23/04/2010
El Hospital Universitario Vall
d'Hebrón ha realizado el primer trasplante total de cara del mundo, tras
intervenir a un hombre joven con una deformidad grave a la cara causada por un
traumatismo que le impedía respirar por la nariz y la boca y le dificultaba
mucho deglutir y hablar.
Un equipo multidisciplinar del hospital catalán, dirigido por el doctor Barret,
jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados, trasplantó al paciente toda la
piel y músculos de la cara, la nariz, los labios, el maxilar superior, todos los
dientes, el paladar, los huesos de los pómulos y la mandíbula, utilizando
técnicas de cirugía plástica y microcirugía reparadora vasculonerviosa.
El paciente, que fue tratado inicialmente en otro hospital, donde se le
realizaron hasta nueve intervenciones quirúrgicas después del traumatismo que
sufrió, contactó con el Hospital Universitario Vall d'Hebrón, donde se le
consideró como candidato para el trasplante de cara. Posteriormente se le
realizó un estudio psicológico que garantizase que estaba preparado para
asimilar tanto los riesgos de la intervención como el hecho de verse después con
un aspecto diferente al suyo.
Una intervención de alta complejidad
Este es el primer trasplante total de cara que se hace en el mundo, puesto que
los diez que hasta ahora se han realizado han sido parciales, entre ellos los
realizados en los hospitales La Fe de Valencia y Virgen de Rocío de Sevilla.
El trasplante total de cara se ha hecho en varias fases. En la primera de las
cuales se llevó a cabo la extracción del donante. El procedimiento de obtención
de tejidos faciales de un donante finaliza con la reconstrucción de su cara en
forma de máscara (un réplica de la cara del propio donante). Los tejidos
obtenidos se colocan en líquidos de preservación, igual que los órganos en
espera para ser implantados. Posteriormente, se realizó el trasplante al
receptor. La revascularización de la cara y la llegada de sangre a su totalidad
fue básico para el éxito del implante, habiendo transcurrido este proceso con
éxito. Se observó que no había rechazo hiperagudo y fueron sustituidas las
estructuras deformadas del receptor.
El paciente se encuentra en la fase postoperatoria, evoluciona favorablemente y
está consciente y orientado. Asimismo, deberá estar ingresado en el Hospital
cerca de dos meses, a pesar de que esta previsión puede variar en función de su
evolución. Después, durante cuatro meses, tendrá que seguir estrictos controles.
Dos años de preparación
En esta intervención quirúrgica
pionera en el mundo han intervenido más de 30 profesionales de diferentes
servicios del Hospital que durante más de dos años se han ido preparando para
llevar a cabo una intervención quirúrgica de esta complejidad. Concretamente,
los servicios implicados en el trasplante de cara son los de Cirugía Plástica y
Quemados; Coordinación de Trasplantes; Enfermedades Infecciosas; Cuidados
intensivo; Anestesiología y Reanimación; Psiquiatría y Psicología Clínica;
Enfermería de Trasplante; Enfermería de la Unidad de Quemados; Enfermería de
quirófano de Cirugía Plástica y Quemados; Anatomía Patológica; Microbiología y
Parasitología; Instituto de Diagnóstico por Imagen; Rehabilitación y Medicina
Física; y Servicios de apoyo del Hospital.
Fuente : Elmundo.es