La UE coordinará las donaciones para que no se pierda ningún órgano apto
EMILIO DE BENITO - Estrasburgo -
19/05/2010
El
pleno de la Cámara de Estrasburgo ha aprobado hoy por amplia mayoría una
directiva sobre trasplantes inspirada en el modelo español para salvar unas
20.000 vidas al año. La regulación, que será de obligado cumplimiento, ha salido
adelante por 643 votos a favor, 16 en contra y 8 abstenciones.
Los Estados miembros tienen ahora un
plazo de dos años para trasladar la normativa a sus legislaciones nacionales.
Si toda Europa consiguiera una tasa de
donantes de órganos similar a la española (la media de la UE es de 18 por millón
de personas, frente a los más de 34 de España), se salvarían unas 20.000 vidas
al año de personas que mueren porque les falta un trasplante. Este es el
principal argumento que usó ayer ante el Parlamento Europeo la ministra de
Sanidad española, Trinidad Jiménez, para defender el modelo español.
En la Unión Europea se hacen alrededor
de 40.000 trasplantes al año. Sin embargo, todavía hay unas 56.000 personas a la
espera de un órgano, y se calcula que cada día mueren unas 15 por falta de un
trasplante, indicó Jiménez. Y, a veces, el problema no es tanto de falta de
generosidad como de fallos en el sistema para captar esos posibles donantes y
que su altruismo se refleje en una mejora de la calidad de vida de los
pacientes, como explicó el portavoz socialista en la comisión que ha preparado
la directiva, Andrés Perelló. El eurodiputado señaló que en las encuestas
realizadas los españoles no son los más dispuestos a ceder uno de sus órganos,
sino que están en un 14º puesto. Sin embargo, la tasa de donantes es la más alta
del mundo. Así, parece que el éxito no es tanto una muestra de generosidad (que
también), sino de eficacia: lo que falla en otros países es que en las unidades
de cuidados intensivos (principal caladero de donantes) no hay unos responsables
preparados para detectar esos casos, acudir a las familias, solicitar el
trasplante y encontrar un receptor, como sí los hay en España.
La directiva y su plan de acción, que
los países miembros tendrán dos años para adaptar a sus legislaciones, estipula
la creación de estas figuras de coordinadores en los hospitales y en los países
en los que no los hay. A partir de ahí, será sencilla una coordinación europea
para que no se pierda ningún órgano válido, dijo Perelló.
En Europa ya hay tres grupos que
teóricamente se coordinan para que si un corazón, por ejemplo, no encuentra
receptor en el país del donante, lo utilicen otros. Es el formado por los países
escandinavos y los del centro de Europa, aparte de otro, más informal, que
incluye a España, Portugal, Italia y Francia. La idea es que con el tiempo todos
estos grupos se aglutinen en uno mayor de ámbito europeo, señaló Perelló.
La norma pretende zanjar
definitivamente la posibilidad de que haya tráfico de órganos (prohibido en la
UE) y establece un sistema de seguimiento combinado con otro de confidencialidad
para que en todo momento se sepa de dónde vienen, por si hay sospecha de delito
y por si surge algún problema sanitario, como que se trasplante un órgano
infectado. También consolida el sistema de donación de persona viva, incluso
entre no parientes, siempre dentro de un marco de libertad, no coacción y falta
de estímulos económicos.
Fuente: El pais.com