Los estudios de estos investigadores
se han centrado en los receptores, canales y mecanismos que regulan el dolor,
abriendo nuevas vías para el desarrollo de analgésicos más efectivos

Madrid (4-06-10).-
La candidatura conjunta integrada por
los neurobiólogos estadounidenses David Julius, Linda Watkins y el israelí
Baruch Minke ha sido galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de
Investigación Científica y Técnica 2010. Los tres científicos estudian cómo se
genera el dolor para facilitar la búsqueda de tratamientos y analgésicos más
efectivos.
El fallo se ha hecho público en el Hotel de la Reconquista de Oviedo, tras las
deliberaciones del jurado que se encontraba reunido en la capital del
Principado.
Julius, Watkins y Minke están considerados como tres referentes mundiales de la
neurobiología por la comunidad científica. Sus trabajos investigan los
receptores, canales y mecanismos que regulan el dolor y abren nuevas vías para
el desarrollo de una nueva generación de analgésicos y terapias.
David Julius es pionero en el análisis molecular de los nociceptores,
identificando el TRPV1 como receptor neuronal de estímulos nocivos; Linda
Watkins ha descubierto la participación de las células gliales en los mecanismos
del dolor patológico y Baruch Minke ha caracterizado los canales TRP, base de la
percepción y señalización sensorial.
Sus investigaciones identifican dianas moleculares a las que dirigir una nueva
generación de medicamentos específicos para el tratamiento selectivo de
diferentes tipos de dolor, especialmente el crónico. Ello abre vías
esperanzadoras para paliar un mal que afecta a la calidad de vida de millones de
personas y que ha sido, desde siempre, uno de los grandes retos a los que se ha
enfrentado la medicina.
El galardón de Investigación Científica y Técnica está dotado con 50.000 euros y
una estatuilla diseñada para los Premios por el artista Joan Miró. En la edición
del año pasado, el Premio recayó en la candidatura conjunta de los ingenieros
estadounidenses Raymond Samuel Tomlinson y Martin Cooper, 'padres' del correo
electrónico y del teléfono móvil respectivamente.
Fuente: El médico Interactivo