El Servicio
Andaluz de Salud (SAS) ha dictado una resolución por la que
indemniza con 105.711 euros a los padres de una joven de 22
años que falleció tras ser atendida en el servicio de
Urgencias de un hospital de Cádiz, según informó el Defensor
del Paciente.
La joven acudió al hospital aquejada de un dolor torácico a
nivel de los hombros y reborde costal izquierdo, sin fiebre
y con tos irritativa. Se le sometió a una auscultación
pulmonar y cardiaca sin hallazgos patológicos. En las
extremidades inferiores se descartaron signos compatibles
con una trombosis venosa profunda, y el hemograma, la
bioquímica y el estudio de coagulación también eran
normales. En la radiografía de tórax tampoco había
infiltrados o derrames torácicos.
Alta en urgencias
La clínica inicial era inespecífica y se desconocía el
origen del dolor, por lo que se consultó con Medicina
Interna, que consideró la posibilidad del tromboembolismo
pulmonar (TEP) y le solicitó de urgencias una TC helicoidal,
que se suspendió porque "la paciente se asfixiaba al tener
los brazos en la nuca". Posteriormente el internista dio el
alta a la paciente con diagnóstico de dolor osteomuscular
con contractura muscular y ansiedad. La paciente falleción
de un embolismo pulmonar.
El dictamen pericial encargado por el propio SAS estableció
que en la asistencia recibida ese día "se echa en falta la
realización de una gasometría arterial y de una gammagrafía
pulmonar, ya que ambas pruebas están indicadas en caso de
dolor torácico y disnea", concretamente la última prueba si
se sospecha un posible embolismo pulmonar.
La negligencia es
por "conducta omisiva" en cuanto a la realización de pruebas
diagnósticas. El SAS concluye en su resolución que "puede
establecerse la existencia de una relación de causalidad"
entre el fallecimiento de esta joven por embolismo pulmonar
y la falta de realización de pruebas diagnósticas, por lo
que acuerda una indemnización de 105.711 euros a de los
padres de la fallecida.