Los cirujanos del centro han
efectuado una nefrectomía robótica de donante vivo. Hasta ahora, este tipo de
extracciones renales se realizaban mediante cirugía laparoscópica.
La
paciente, que sufría insuficiencia renal crónica, ha recibido el riñón de su
marido.
El donante obtuvo el alta médica
cuatro días después de la intervención; la receptora ha respondido correctamente
a la donación y también ha sido dada de alta.
Alberto Breda, jefe del equipo
quirúrgico de trasplante renal de la Fundación Puigvert y responsable de la
intervención, ha destacado la importancia de las donaciones de donante vivo.
La complejidad de esta operación es la
principal causa por la cual no se había realizado nunca antes.
El cirujano necesita amplia formación
y entrenamiento antes de poder llevar a cabo la intervención con el sistema
quirúrgico Da Vinci.
Según explica Breda, "este tipo de
cirugía ofrece múltiples ventajas, ya que el médico puede trabajar sin tener que
preocuparse por el posible temblor de las manos, lo que le permite operar de
forma mucho más precisa".
El robot ofrece una mejor visión al
cirujano, ya que la imagen se ve en una consola tridimensional y también mejora
la ergonomía al operar sentado, permitiendo así una intervención mucho más
cómoda y relajada.
Cien trasplantes al año
La intervención se enmarca en la filosofía de la Fundación Puigvert, entidad
pionera en el campo de la urología, la nefrología y la andrología, que realiza
entre 80 y 110 trasplantes de riñón cada año. La fundación fue la primera
institución española en adquirir el sistema quirúrgico robotizado Da Vinci, en
el año 2005.
Actualmente es una de las dos únicas
instituciones que cuentan con este equipo en Cataluña y ha llevado a cabo el 95
por ciento de las intervenciones realizadas en esta comunidad autónoma con el
robot, la mayoría efectuadas en el campo de la urología.
En esta área el centro ha destacado
por otras intervenciones como la reconstrucción total de pene que se llevó a
cabo en 2008 y la implantación de un riñón mediante laparoscopia en 2009.
Este trasplante renal laparoscópico
con la técnica manoasistida fue pionero a nivel mundial. Por primera vez se
trataba así a una paciente con insuficiencia renal crónica. Hasta entonces no
había sido posible por su dificultad técnica y fue obra de Antoni Rosales, jefe
clínico de la Puigvert y coordinador del equipo de trasplante renal, junto a
Josep Salvador, con el apoyo del Servicio de Urología que dirige Humberto
Villavicencio.
Con la extracción del riñón de donante
vivo que se difundió ayer, el uso del Da Vinci consolida y reconoce la
experiencia de la fundación en urología y nefrología.
FUENTE: Diariomedico.com