Muere el hombre más viejo
del mundo a los 114 años
El estadounidense Walter Breuning
achacaba su longevidad a comer dos veces al día y tomar una aspirina diaria
Walter
Breuning, el hombre más viejo del mundo y la segunda persona de mayor edad,
falleció ayer a los 114 años por causas naturales en un hospital donde llevaba
ingresado desde principio de mes por causas que se desconocen, según ha
informado la residencia de ancianos Arco Iris, situada en la frontera con
Canadá, donde vivía desde 1980.
Desde el 18 de julio de 2009 era el
hombre vivo más longevo del mundo, tras la muerte de Henry Allingham, veterano
de la Primera Guerra Mundial. Breuning atribuía su longevidad a una dieta
estricta de dos comidas al día, desayuno y comida, durante los últimos 35 años.
No temía a la muerte. Además tomaba
una aspirina cada día y argumentaba que mantener la cabeza clara y activa era la
mejor medicina, filosofía que mantuvo siguiendo en activo tras la jubilación. Se
convirtió en gerente y secretario de los Shriners, cargo que ocupó hasta que
cumplió los 99 años, según explicó en una entrevista realizada con The
Associated Press el otoño pasado.
Nacido en Minnesota el 21 de
septiembre de 1896 pasó sus primeros años en Dakota del Sur. Durante la primera
década de su vida su familia era muy pobre, carecían de luz y agua corriente. A
los 16 años, en 1916, comenzó a trabajar en la compañía ferroviaria Great
Northern Railroad y sus sucesoras, donde estuvo empleado unos 50 años. En 1918
se mudó a Montana donde cuatro años después se casó con Agnes Twokey,
trabajadora en el telégrafo. Se jubiló a los 67 años. Viajó tan solo en avión
una vez en la vida. Su esposa murió en 1957 después de 35 años de matrimonio. La
pareja no tenía hijos y Breuning nunca se volvió a casar.
Breuning se trasladó a una residencia
de la tercera edad. Allí se ganó la fama de hombre extrovertido y que miraba con
perspectiva el futuro. Pidió que no se oficiase ningún servicio fúnebre, si no
que en lugar de flores y tarjetas se mandara una donación a organizaciones
benéficas.
Fuente: Elpais.com