Los
tumores consiguen saltarse el control del sistema natural inmune debido en parte
a un mecanismo que acaba de identificar un grupo de investigadores de la Escuela
Politécnica Federal de Lausana (Suiza).
El hallazgo se publica hoy en Science
y muestra cómo los tumores pueden crear un microambiente de tolerancia imitando
ciertas características de los ganglios linfáticos para eludir el ataque del
sistema inmunológico.
Estas conclusiones subrayan la
relevancia del sistema linfático en el proceso oncológico y plantean nuevas
posibilidades para el tratamiento del cáncer."El tumor hace trampas para que el
organismo piense que es un tejido sano", simplifica Melody Swartz, jefa del
Laboratorio de Bioingeniería Linfática y del Cáncer del citado centro suizo.
En este engaño, que termina con la
progresión y expansión del cáncer, resulta esencial una proteína que se
encuentra presente normalmente en los ganglios linfáticos sanos para atraer a
las células T; una vez captadas, la proteína (quimiocina CCL21) programa a estas
células para que realicen funciones vitales para el sistema inmune. Los
científicos han descubierto que algunos tumores pueden segregar la proteína para
transformar su capa exterior y hacer que parezca un tejido linfoide.
La envoltura puede además atraer y
reprogramar a los linfocitos T de forma que las células no lo ven como un agente
enemigo, sino como un tejido integrado en el sistema. El cáncer puede campar a
sus anchas sin tener que luchar contra las defensas del organismo.
Identificar y comprender cómo se
produce este proceso podría traducirse en nuevas estrategias antitumorales. "El
hallazgo de que los tumores pueden atraer a células T naïve y reguladoras, y
reeducarlas puede tener importantes implicaciones en la inmunoterapia aplicada
al cáncer", afirma Jacqui Shields, otra autora del estudio. El trabajo también
inaugura unas vías de investigación centradas en la relación entre el sistema
linfático y el cáncer.
Leucemia
Yingzi Wang, del Hospital Infantil de
Harvard, en Boston, es el primer firmante de un trabajo, que también publica hoy
Science, y que apunta a la vía de señalización molecular Wnt/8-catenina como la
responsable del crecimiento de las células madre del cáncer en la leucemia; en
concreto, estos investigadores han estudiado la vía de señalización en el modelo
murino de leucemia mielogénica aguda, y han comprobado que su activación
generaba el crecimiento de estas células y, a su vez, del cáncer.
Este hallazgo podría servir para
desarrollar tratamientos capaces de detener el crecimiento de las células madre
o de eliminarlas, cortando de raíz la aparición del cáncer. La vía de
señalización Wnt/8-catenina está entre las mejor estudiadas de la biología
celular, lo que favorece el desarrollo de fármacos que la bloqueen en modelos
preclínicos de la leucemia.
(Science 2010; 327: 1.650-53/ DOI: 10.1126/ science.1185837).