Un equipo de investigadores identifica
el origen evolutivo de una de las plagas más mortíferas y resistentes que sufre
la humanidad
A.R. - Madrid - 22/09/2010
El parásito que produce la
malaria, una de las enfermedades más recalcitrantes que sufre la especie humana
y causa de la muerte de más de un millón de personas cada año, procede del
gorila.
Hasta ahora los científicos no sabían
cuál sería el origen evolutivo de este microorganismo y se apuntaba más bien
hacia el chimpancé, o incluso el bonobo.
Pero ahora, unos científicos han
analizado casi 3.000 muestras de restos fecales de primates africanos en estado
salvaje y han descubierto que los parásitos correspondientes en el gorila
occidental son los más parecidos a los humanos. Deducen que la malaria en las
personas procede de esa especie.

Un gorila en un claro de la arboleda
IAN NICHOLS / NATIONAL
GEOGRAPHIC SOCIETY
Los científicos han analizado con técnicas de ADN las muestras de chimpancé,
bonobo y gorila (oriental y occidental) tomadas en el África subsahariana para
detectar la presencia del microorganismo en estas poblaciones animales, en
algunas de las cuales la malaria es endémica, explican Weimin Liu (Universidad
de Alabama en Birmingham, EEUU) y sus colegas en la revista Nature. Ellos
recuerdan que la enfermedad, debida a una infección sanguínea, esta causada por
la picadura de un mosquito (Anopheles) que transmite el parásito de la malaria,
el plasmodio. De las cinco especies de plasmodio que infectan a las personas,
una de ellas, la P. falciparum, provoca la mayor morbilidad y mortalidad,
"causando varios cientos de millones de casos clínicos de malaria cada año y más
de un millón de muertos". Hasta ahora, el origen y reserva natural de este
parásito "era una cuestión controvertida", recalcan los investigadores.
Los análisis de del equipo de Liu
indican que "el parásito saltó a los humanos desde los gorilas occidentales, no
desde los chimpancés, y que esta transmisión entre especies se produjo una sola
vez", explica el especialista Edward C.Holmes (Universidad de Pensilvania, EEUU)
en un comentario publicado en Nature que titula La conexión gorila.
El conocimiento profundo de la
biodiversidad de un agente patógeno no significa una puerta al tratamiento
milagroso de la enfermedad ni sirve como herramienta efectiva para predecir
posibles brotes infecciosos debidos a los saltos interespecies, señala este
experto, pero este tipo de trabajo científico supone "una gran ayuda para
comprender los orígenes de enfermedades humanas". Imposible olvidar en este
punto el origen del VIH, el virus del sida, en su equivalente en primates, el
VIS. En el caso de la malaria, con los conocimientos que se tienen actualmente y
dada la gran capacidad de mutación del plasmodio, no es posible determinar
cuándo exactamente surgió la enfermedad en el hombre.
Fuente: El pais.com