Redacción
La Dra. Nieves Tarín, miembro
de esta sociedad científica, ha explicado que “en el caso de la mujer no hemos
sido capaces de reducir la enfermedad cardiovascular. Esto se debe a un
incremento de factores de riesgo, como el tabaco y el sedentarismo, con claro
aumento en los últimos años en la mujer, pero también a que ni ésta, ni en
ocasiones las instituciones ni los profesionales, tienen una conciencia real de
lo que representa esta enfermedad en la población femenina”
Madrid (25-2-10).-
Se
calcula que tres de cada diez fallecimientos que se producen en la población
femenina española están directamente relacionados con alguna dolencia del
corazón, siendo las más prevalentes el ictus, la enfermedad coronaria y la
insuficiencia cardiaca.
Tal y como muestran las últimas cifras
publicadas, el fuerte detrimento que ha sufrido la salud cardiovascular de las
mujeres en los últimos años la sitúan como la primera causa de muerte en la
mujer en nuestro país, por encima de otras patologías de gran prevalencia como
el cáncer de mama.
La Dra. Nieves Tarín, miembro de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), ha
señalado que “uno de los principales problemas a los que nos enfrentamos es que
en el caso de la mujer no hemos sido capaces de reducir la enfermedad
cardiovascular. Esto se debe a un incremento de factores de riesgo, como el
tabaco y el sedentarismo, con claro aumento en los últimos años en la mujer,
pero también a que ni ésta, ni en ocasiones las instituciones ni los
profesionales, tienen una conciencia real de lo que representa esta enfermedad
en la población femenina”.
Otra característica diferencial es que la enfermedad coronaria se manifiesta en
la mujer de forma más tardía, una media de diez años más tarde que en el hombre.
Esto se debe, principalmente, a que el perfil hormonal de la mujer la protege
hasta la llegada de la menopausia, cuando se produce una caída de estrógenos y
se rompe esta protección hormonal. Además, en el caso de la mujer, los síntomas
de la enfermedad coronaria son distintos a los del hombre, y se asocian más a un
mayor cansancio, a la falta de aire, mareos o malestar estomacal. En este
sentido, muchas mujeres pasan por alto sus síntomas debido al escaso
conocimiento de los mismos.
Desde la SEC señalan que cabe destacar que las mujeres no sólo acuden más tarde
al hospital, sino que suelen presentar ataques cardiacos más graves que los
hombres, y, en el primer año después de haber sufrido un ataque al corazón,
pueden llegar a tener un 50 por ciento más de probabilidades de fallecer que los
hombres.
Entre los principales factores de riesgo para sufrir un episodio cardiovascular
se encuentra el tabaco, el colesterol no favorable, la diabetes y la
hipertensión. Además, otros factores favorecen y potencian el riesgo
cardiovascular, como son la obesidad, la existencia de grasa abdominal, el
sedentarismo, la alimentación alta en sal y desequilibrada y el estrés.
No sólo es recomendable tener unos
buenos hábitos cardiosaludables, sino que es mucho mejor tenerlos cuanto antes.
En este sentido, la Dra. Tarín destaca que “cuanto antes se inicien estos buenos
hábitos o medidas preventivas, más se retrasará la aparición de las enfermedades
cardiovasculares. Cuanto antes incorporemos estas medidas, antes se concebirán
como algo natural, y resulta más fácil mantenerse fiel a estas costumbres a lo
largo de la vida”.
Fuente: Diario Interactivo