La medicina cosmética
avanza y aporta hallazgos que también podrían beneficiar a otras
especialidades. Un ejemplo, aún futurible, son dos moléculas en
investigación. Se trata de la acuaporina 3 y el resveratrol, que
podrían servir como cosméticos y antitumorales, ha dicho en
Barcelona Julián Conejo-Mir, presidente del congreso de
dermatología.
Patricia Morén. Barcelona
12/06/2008.
Las acuaporinas y el resveratrol son dos moléculas con un gran
potencial no sólo en cosmética, sino también como antitumorales.
Ésta es una de las novedades en cosmética expuestas por Julián
Conejo-Mir, catedrático y jefe del Servicio de Dermatología del
Hospital Virgen del Rocío, de Sevilla, en el XXXVI Congreso
Nacional de Dermatología, que organiza la Academia Española de
Dermatología y Venereología (AEDV), en Barcelona.
Las acuaporinas son proteínas de la piel necesarias para que
ésta se mantenga con buena hidratación y permeabilidad. Hasta
hace poco se creía que la piel era hermética e hidrófoba. Pero
más recientemente se ha visto que la acuoporina 3 (hay 12 en
total en distintas partes del organismo), presente en la piel,
regula el paso de los canales de agua y glicerol, fundamentales
para el organismo. Y se ha descubierto que es un buen sistema
para controlar la hidratación sin necesidad de que éste tenga
que intervenir, es decir, la hidratación de la piel se podría
lograr con independencia de si el organismo está o no hidratado.
Aplicaciones en estudio
La consecución de una piel hidratada puede ser de gran utilidad
en niños con dermatitis atópica que tienen la piel seca y
pruriginosa, ya que estos pacientes, si presentan niveles
elevados de acuaporina 3 sufren una pérdida insensible de agua a
través de la piel.
Además, se ha observado en modelos animales experimentales que
los individuos con la acuaporina 3 alterada presentan progresión
tumoral mayor. Estos hallazgos permiten aventurar que la
acuaporina 3 podría ser una nueva diana terapéutica para evitar
la progresión tumoral en distintos cánceres de piel -en melanoma
y carcinoma-, aunque aún está en fase de de experimentación
animal.
Otra molécula, igualmente prometedora y todavía en estudios
experimentales, es el resveratrol, un polifenol que se halla en
el pellejo de la uva. Los primeros estudios acerca de esta
molécula han demostrado que tiene propiedades antitrombóticas y
antienvejecimiento. y que disminuye el colesterol. En el área
mediterránea se ha postulado que quizás el consumo de vino tinto
podría ser una de las razones de que su población sea una de las
más longevas del planeta.
Pero sería preciso tomar grandes cantidades de vino tinto (se
estima que 17 litros diarios) para beneficiarse de los efectos
del resveratrol contenido en la uva con la que se produce. Por
ello, se investiga cómo obtener moléculas que induzcan los
efectos de resveratrol que, además, como la acuaporina 3,
también es antitumoral. "El envejecimiento celular de la piel
muta y conduce al cáncer. Estas moléculas tienen por tanto un
gran porvenir, incluso com0 antitumorales".
Los rellenos hoy
Los primeros rellenos cosméticos datan de 1960. Su eclosión en
el siglo XXI ha venido de la mano del Botox. Hoy se tiende a
evitar los permanentes (incluida la silicona) por el riesgo que
entrañan de granuloma de cuerpo extraño. "La mayoría de los que
implantamos ahora son temporales, para que el paciente tenga la
opción de decir si lo quiere o no", ha dicho Conejo-Mir.
"Aún vemos pacientes con granuloma de cuerpo extraño de hace
diez años", ha señalado. Para tratarlos se aplican inyecciones
de corticoides interlesionales, de 5-fluorouracilo, se intenta
su extirpación (aunque es casi imposible), y se administra
alopurinol por vía oral. Pese a ello, corregirlo es muy difícil
y, tras cierta mejora, se reactiva.
Además, los rellenos no se limitan a pequeñas arrugas; en las
zonas corporales, el 95 por ciento se efectúan con ácido
hialurónico, para corregir deformidades por lipodistrofia,
celulitis, obesidad y liposucción en áreas como glúteos y mamas.
Un congreso que cubre todos los frentes
El XXVI Congreso Nacional de Dermatología y Venereología de la
AEDV ha experimentado un notable incremento de participación
respecto a la edición de 2007. El encuentro reúne este año a
1.223 participantes, frente a los 1.137 del año pasado (el 7 por
ciento más); 90 sesiones frente a 51 (el 76 por ciento más); 484
pósters y comunicaciones orales frente a 446 (un 8,5 por ciento
más); y 26 cursos y talleres (un 370 por ciento más) con 921
inscritos a ellos frente a 129 en la anterior edición, según
datos aportados por Julián Conejo-Mir.
La junta directiva de la AEDV ha pretendido con este nuevo
congreso, que arranca bajo el lema La dermatología cambia la
piel, "revolucionar" esta cita. Para ello, ha tomado nota de
cómo organizan sus congresos las academias americana, francesa,
italiana y alemana, entre otras.
Y el resultado ha sido la puesta en marcha de un congreso donde
se ha buscado huir de la superespecialización y se ha pretendido
orquestar un programa que cubra todos los temas, como el acné,
la alopecia y la psoriasis, que constituyen el día a día de los
especialistas de dermatología, para que "todos los dermatólogos
puedan aprender", según Conejo-Mir. El 30 por ciento del
congreso se va a dedicar a la patología inflamatoria, otro 30
por ciento a la patología tumoral, el 30 por ciento restante a
una mezcla de ambas y, de éste, la mitad a la cosmética.