La estrella más fría que
se conoce
Es una enana marrón que forma parte
de un sistema doble y que tiene una temperatura superficial de solo 100 grados
centígrados
EL PAÍS - Madrid - 24/03/2011

Ilustración de las dos enanas marrones muy frías.- ESO/L. CALÇADA
Unos astrónomos han encontrado la
estrella más fría conoce, con la temperatura de una taza de te recién hecho,
dicen ellos mismos. Son unos cien grados, que puede parecer mucho, pero no es
casi nada en comparación, por ejemplo, con los aproximadamente 5.500 grados
centígrados del Sol. En realidad no es una estrella de pleno derecho, reconocen
los científicos, porque se trata de una enana marrón, un astro fallido que no ha
juntado suficiente materia para que la presión en su interior para mantener de
forma continuada las reacciones de fusión del hidrógeno por las que brillan las
estrellas normales. Y no es un cuerpo solitario, sino que forma parte de un
sistema doble de enanas marrones denominado CFBDSIR 1458+10, ambas muy frías,
pero una de ellas (CFBDSIR 1458+10B) bate el record.
"A tan bajas temperaturas esperamos
que las propiedades de esta enana marrón sean diferentes de las de otras
conocidas hasta ahora y que se parezcan mucho más a los exoplanetas gigantes;
incluso podría tener nubes en su atmósfera", comenta Michael Liu, científico de
la Universidad de Hawai y líder de la investigación, publicada en la revista
Astrophysical journal, según informa el Observatorio Europeo Austral (ESO).
También la pareja CFBDSIR 1458+10ª, es muy fría, pero no tanto.
Dos de los mayores telescopios del
mundo (uno del conjunto VLT del ESO, en Chile, y el Keck II, en Hawai), así como
un tercero de menor tamaño del espejo (el Franco-Canadiense, también de Hawai)
han permitido a los astrónomos descubrir el sistema binario, medir a qué
distancia está y medir su temperatura (con un espectrógrafo avanzado del VLT,
informa el ESO). CFBDSIR 1458+10 está a unos 75 años luz de la Tierra y a las
dos enanas marrones la separa una distancia de aproximadamente tres veces la
distancia de la Tierra al Sol (150.000 millones de kilómetros).
Los astrónomos calculan que este par
de enanas marrones están en órbita una de otra con un período de unos 30 años,
pero señalan que necesitan hacer más observaciones para investigar las
propiedades del sistema, incluso para determinar la masa de ambos cuerpos, pero
tardarán un tiempo.
La búsqueda de objetos fríos en el
cielo es uno de los temas candentes en astronomía, comentan los expertos del
ESO. Recientemente, el telescopio espacial Spitzer, de la NASA, ha permitido
identificar dos astros muy tenues que también podrían aspirar al record de frío
en enanas marrones, pero en este caso la temperatura no se ha medido aún con
precisión.
Fuente: Elpais.com