La Asociación Española contra el
Cáncer, la Sociedad Española de Cardiología y la Sociedad Española de Neumología
y Cirugía Torácica se han unido de nuevo para impulsar una campaña de
concienciación y prevención sobre los efectos nocivos del tabaco dirigida al
público joven
Madrid
(27-5-10).-
La Asociación Española contra el
Cáncer (aecc), la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Sociedad Española
de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) se han unido de nuevo para impulsar una
campaña de concienciación y prevención sobre los efectos nocivos del tabaco
dirigida a un público joven. Según los últimos informes, los jóvenes son la
franja de edad que más fuma y con menos intención de abandonar este hábito.
Según datos de un estudio del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo
(CNPT), compartidos por la Encuesta Nacional de Salud 2006, la prevalencia del
consumo de tabaco en la población española se sitúa en el 24,1 por ciento frente
al 76 por ciento que declara no fumar en la actualidad. El hábito del tabaco se
distribuye igual entre hombres y mujeres, y es superior entre los grupos de edad
más jóvenes: el 33 por ciento de los jóvenes de entre 16 y 24 años fuma.
La edad media de inicio en el consumo de tabaco son los 13 años, a los 14 se
fuma a diario, y entre los 18 y los 29 años es cuando se condensa la mayor
franja de fumadores, un 33,7 por ciento. Es importante destacar que de los
20.213 fallecimientos producidos por cáncer de pulmón en el año 2008, el 85 por
ciento están directamente relacionados con el tabaco. Además, la posibilidad de
padecer una enfermedad de corazón es proporcional a la cantidad de cigarrillos
fumados al día y al número de años en los que se mantiene este hábito nocivo.
Por ello, los jóvenes que comienzan pronto con el hábito tabaquero, multiplican
las posibilidades de desarrollar algún tipo de enfermedad respiratoria, tumor o
complicación cardiovascular.
Los datos también muestran que el consumo de cigarrillos y tabaco en general
aumenta en los días festivos. “Esta campaña pretende mostrar a los jóvenes que
ocio y tabaco no son sinónimos”, ha explicado Isabel Oriol, presidenta de la
aecc, “apelando al espíritu independiente que caracteriza a la juventud queremos
mostrar que el tabaco más que ser un símbolo de independencia es una atadura”.
La campaña pone de manifiesto las consecuencias más evidentes del tabaco, como
el mal olor, la pérdida de gusto y olfato, el gasto económico que supone y,
sobre todo, su carácter adictivo.
El Dr. Leandro Plaza, presidente de SEC, explica que los jóvenes se inician a
una edad muy temprana en el hábito de fumar, habitualmente en grupo y en el
marco de espacios de diversión y ocio. “Por este motivo para las tres
instituciones es fundamental seguir insistiendo en una amplia legislación
Antitabaco y en campañas de concienciación sobre el tabaquismo. La prevención
mediante la educación sanitaria de la población es un objetivo prioritario para
lograr que nuestros jóvenes no pongan en riesgo su salud con hábitos tan nocivos
como el tabaco y practiquen un estilo de vida saludable como garantía de un
futuro a largo plazo”.
Otro aspecto que han destacado los impulsores de esta campaña es la actitud
frente al abandono del tabaco que tienen los jóvenes. Si las estadísticas
generales muestran que cerca del 70 por ciento de los fumadores quiere dejar de
fumar y tiene pensado hacerlo próximamente. Esta intencionalidad es inferior en
los jóvenes que se plantean los plazos más largos para dejar de fumar. “Los
jóvenes son pieza clave para combatir el tabaquismo”, afirma el Dr. Ruiz
Manzano, presidente de SEPAR , señala “a través de la sensibilización y la
educación deben tomar conciencia de que fumar no aporta beneficios y, muy al
contrario, tiene consecuencias graves porque el fumador de hoy es el enfermo del
mañana. En este sentido, es imprescindible disponer de una Ley Antitabaco que
proteja al máximo a los no fumadores e invite a los fumadores a dejar esta
adicción y desplegar campañas de concienciación dirigidas a los más jóvenes para
que no caigan en este hábito”. Dos de cada cuatro fumadores morirán a causa de
enfermedades asociadas al consumo de tabaco y uno de ellos lo hará de forma
prematura, es decir, antes de cumplir 65 años.
Las tres instituciones son conscientes que representan a las tres principales
causas de mortalidad en España: las enfermedades cardiovasculares (31,7 por
ciento), los tumores (26,9 por ciento) y las enfermedades respiratorias (11,4
por ciento). El tabaco se encuentra en el origen de un elevado número de estas
defunciones.
Fuente: El médico Interactivo