El medicamento
causó graves malformaciones a unas 3.000 personas en los
años cincuenta en España
EFE - Madrid -
22/03/2010

El Gobierno
prepara un Real Decreto por el que, por primera vez en
España, se indemnizará a 24 afectados por la talidomida, un
medicamento que a finales de los años cincuenta causó graves
malformaciones a unas 3.000 personas en España.
Así lo ha
anunciado hoy el presidente de la Asociación de Víctimas de
la Talidomida (Avite), José Riquelme, quien ha informado de
que esta normativa se aprobará en "las próximas semanas" y
de que las ayudas serán de entre 30.000 y 100.000 euros,
dependiendo del grado de discapacidad de los afectados.
Riquelme ha considerado "muy positiva" esta medida, un
"primer paso" para que se vayan reconociendo otras demandas
de los afectados, como pensiones para éstos, al igual que
ocurre en el resto de países de la Unión Europea, unidades
médicas de referencia que les atiendan y la cobertura del
cien por cien de las prótesis.
El presidente de Avite ha esgrimido que estos primeros 24
afectados en recibir indemnización son la "puerta de
entrada" para que se vaya reconociendo la situación de todos
los que viven bajo las nefastas consecuencias de un fármaco
que fue recetado a sus madres para paliar las náuseas
durante los primeros meses de embarazo.
Para el reconocimiento de estas ayudas, se requerirán
exámenes médicos que se realizarán en el Instituto de Salud
Carlos III de Madrid, donde se recogerá además toda la
historia clínica de estas personas y se valorará su índice
de discapacidad. El Ministerio de Sanidad y Política Social
responde así a la iniciativa aprobada en junio de 2009 en la
que el Congreso instaba al Ejecutivo a acordar con las
asociaciones de víctimas posibles indemnizaciones así como
determinados beneficios en materia de prestaciones.
El presidente de Avite ha recordado que la talidomida fue un
fármaco producido por la empresa alemana Chemie Grünenthal
que fue comercializado entre los años 1958 y 1961, aunque en
España siguió vendiéndose oficialmente hasta 1963. Consumido
como sedante y calmante por mujeres embarazadas que padecían
náuseas, sus efectos a medio plazo sobre el feto fueron
catastróficos, ya que unos 20.000 niños nacieron con graves
malformaciones en el medio centenar de países donde la
talidomida se vendió bajo unos ochenta nombres comerciales.
Concretamente,
fueron víctimas de la focomelia, una anomalía congénita
caracterizada por la carencia o excesiva cortedad de las
extremidades. Asimismo, a la talidomida se la asocia con la
neuropatía periférica, una enfermedad que genera una
debilidad muscular que en muchos casos llega a postergar a
una persona en una silla de ruedas.
Riquelme ha denunciado que en España, durante casi medio
siglo, este colectivo ha sido "invisibilizado" por gobiernos
y autoridades sanitarias de "todos los colores políticos" y,
desde luego, por los laboratorios que vendieron el fármaco.
Todos ellos, ha lamentado, se amparan en la prescripción
jurídica por el tiempo transcurrido para eludir sus
responsabilidades. "El régimen del general Franco nos ocultó
y la democracia se olvidó de nosotros", ha aseverado.
FUENTE:
El País/Salud