La gripe estacional podría derivar en narcolepsia
Una investigación asocia la enfermedad con la infección estacional y descarta su relación con una
vacuna contra el virus H1N1
Un
trabajo publicado hoy en Annals of Neurology confirma que entre la
narcolepsia - cuya causa más probable es de tipo autoinmune - y la gripe, hay una
relación. Al menos temporal.
Los investigadores de la universidad de Stanford
(California) han dirigido un estudio con datos de China.
Han estudiado a 906
pacientes que tuvieron narcolepsia después del brote de hace dos años de
gripe
H1N1. Y la conclusión que han obtenido es que aproximadamente siete meses
después de que se produzca un pico de gripe aparece otro de narcolepsia.
Esta
enfermedad consiste en un debilitamiento que en los casos más graves lleva a
quedarse en un estado parecido al sueño, con pérdida de conciencia. La sufren
unos tres millones de personas al año. De momento, la relación es puramente
estadística. En el trabajo no han sido capaces de determinar cuál es la causa
de la relación. Solo que esta aparece.
"Estos resultados sugieren que las infecciones de las
vías respiratorias en invierno por la gripe A (H1N1 incluido) o por sreptococcus
pyogenes, son las desencadenantes de la narcolepsia", explica el
experto en narcolepsia y profesor de psiquiatría y ciencias del comportamiento,
Emmanuel Mignot.
"El descubrimiento de la asociación con la infección,
y no con la vacunación, es importante ya que sugiere que limitar la vacunación
por miedo a la narcolepsia podría aumentar el riesgo global", explican los
autores.
Aproximadamente tres millones de personas en todo el mundo
sufren narcolepsia, una enfermedad neurológica que se caracteriza por
somnolencia diurna, sueño irregular durante la noche y la cataplejía, pérdida repentina del tono muscular y la fuerza. En 2009 Mignot y sus compañeros
científicos confirmaron la sospecha de que la narcolepsia es una enfermedad autoinmune, causada cuando los
sistemas inmunitarios de los pacientes destruyen
las neuronas que producen la proteína hipocretina.
Los expertos creen que a una persona que tiene una
predisposición genética a la enfermedad, puede ser conducida a la narcolepsia
por algún factor medioambiental que entre en acción en su sistema inmunológico.
Estudios anteriores han mostrado que las infecciones
por streptococcus pyogenes, como la faringitis estreptocócica, precedieron a la
aparición de la narcolepsia en los caucásicos, "lo que sugiere un papel
para las infecciones de las vías respiratorias superiores en el desencadenamiento
de la enfermedad", asegura Mignot.
Narcolepsia por infecciones
Sólo una pequeña cantidad - un 5,6 por ciento - de los
pacientes entrevistados recordaron haber recibido una vacuna contra el H1N1. Por
lo tanto, "es poco probable que el inicio de la enfermedad se explique por
las vacunas", concluyen los investigadores. En su lugar, estas infecciones
de invierno parecen "iniciar o reactivar una respuesta inmune que conduce
a la pérdida de células de hipocretina y la narcolepsia en individuos genéticamente
susceptibles".
Mignot asegura que el trabajo es muy importante porque da
una idea de cómo se desencadena la enfermedad. "Estamos mucho más cerca de
entender lo que está sucediendo en la destrucción autoinmune de las células de
hipocretina".
Desde un punto de vista de salud pública, Mignot explica
que "el trabajo sugiere que vacunarse y evitar la gripe puede proporcionar
un beneficio de protección a los pacientes" y añade que "es muy
posible que de ser vacunados con una vacuna leve, una sin los adyuvantes en cuestión,
pueda aumentar el riesgo de esta enfermedad."
En cuanto a las diferencias entre los resultados del
estudio y lo que se ha observado en Europa, Mignot afirma que "es posible
que la respuesta inmunitaria provocada por la vacuna 'Pandemrix' aumente el
riesgo de narcolepsia", y hace hincapié en que "se necesitan más
estudios y la gente no debe evitar recibir la vacuna porque correrán un mayor
riesgo de morir por una infección", concluye.
Fuente: El pais.com