Identificación de 150 marcadores que distinguen a los centenarios
EL PAÍS - Madrid - 01/07/2010
La
gran mayoría de las personas centenarias tiene un grupo de características
genéticas comunes y distintas de las demás personas, han encontrado científicos
italianos y estadounidenses.
Este descubrimiento indica la
posibilidad de que cada individuo pueda en el futuro saber si posee la capacidad
genética potencial para vivir muchos años, aunque el estilo de vida y el
ambiente sean factores muy importantes también.
Un puñado de genes permite a los
tibetanos vivir a gran altura
Paola Sebastiani, del Departamento de Bioestadística en la Escuela de Salud
Pública de la Universidad de Boston , y sus colegas estudiaron los genomas de
1.055 personas con edades de 100 o más años, y 1.267 personas en un grupo de
control, e identificaron 150 marcadores genéticos que son diferentes entre el
90% de los centenarios y los otros individuos elegidos al azar.
"Se cree que una vejez saludable
refleja la influencia combinada de factores ambientales, incluidas las
elecciones sobre el estilo de vida, y factores genéticos", señala el artículo
publicado en Science. Entre los componentes del estilo de vida identificados por
estos autores se incluyen la dieta, el ejercicio y el consumo de productos de
tabaco. "La importancia de los factores ambientales en la supervivencia hasta
una edad avanzada la ilustra el hecho de que la expectativa de vida promedio es
de 88 años entre los miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día", explicó
Sebastiani. "Estas personas por exigencias de su religión tienen una conducta
beneficiosa para su salud, que lleva a un envejecimiento saludable".
De todos modos otros datos, incluida
la observación común de que la longevidad extraordinaria se presenta en
familias, apuntan a factores genéticos en un envejecimiento saludable y,
especialmente, en la prolongación de la vida entre 10 y 30 años más allá de los
80. Son muchos los genes que están involucrados en una vida larga, por lo cual
los autores han desarrollado un modelo que computa la probabilidad de que una
persona alcance una longevidad extraordinaria sobre la base de 150 marcadores
genéticos. Mediante este modelo los investigadores pudieron pronosticar, con un
77% de acierto, si una persona podría vivir hasta los 100 años de edad, pero
reconocen que todavía queda mucho por saber sobre la influencia de los genes en
la longevidad individual.
Fuente: Elpais.com