Un equipo de especialistas de la
Clínica Universidad de Navarra ha realizado una extirpación total de estómago a
una paciente sana de 52 años, de forma preventiva, como consecuencia del
diagnóstico de un síndrome hereditario. Maite Herráiz, responsable de la Unidad
de Prevención y Consulta de Alto Riesgo de Tumores Digestivos, aconsejó un
análisis genético a la paciente que dio como resultado la presencia de una
mutación patológica.
La
alteración localizada se traduce en una predisposición muy elevada a desarrollar
cáncer gástrico difuso.
Con anterioridad, tres de los cuatro
hermanos de la paciente habían fallecido de esta enfermedad antes de los 60
años.
La posibilidad de que se tratase de un
síndrome hereditario era alta, por lo que se aconsejó el análisis genético para
estudiar la presencia de mutaciones patológicas en el gen CDH1, "cuya
identificación corroboraría la existencia de una predisposición heredada para
este tipo de cáncer".
Al mismo tiempo, las dos hermanas
sanas de la afectada se sometieron a una gastroscopia con el fin de descartar la
presencia visible del tumor. El resultado del análisis genético de ambas desveló
que la mayor presentaba la alteración genética, mientras que la menor daba
negativo a la existencia de la mutación.
Dentro del cuadro clínico familiar, a los investigadores les llamaba la atención
que el tipo de tumores de los tres hermanos fallecidos era el mismo: un tipo de
cáncer gástrico llamado difuso o de células en anillo de sello.
Tras confirmar la presencia de la
mutación en la paciente, se planteó la posibilidad de realizar, como tratamiento
preventivo, una extirpación total del estómago con el objetivo de evitar el
desarrollo posterior de la enfermedad. La paciente aceptó y se practicó una
gastrectomía total laparoscópica, ya que, por el tipo de síndrome hereditario
que presentaba, el tumor podría desarrollarse en cualquier punto", ha explicado
Víctor Valentí, especialista en Cirugía General de la CUN y responsable de la
intervención, junto con Fernando Rotellar, cirujano general del centro.
Reconstrucción
La cirugía consistió en seccionar la
unión del estómago con el duodeno y, a continuación la unión del estómago con el
esófago. Extirpado el estómago, se realizó una reconstrucción denominada en Y de
Roux. Después de la intervención, los cirujanos enviaron el estómago al
Laboratorio de Anatomía Patológica, donde se procedió a un exhaustivo análisis
de la pieza.
La única alteración que se observó fue
una mínima lesión, de aproximadamente 0,3 mm: "Se trataba de una lesión típica
de este tipo de tumor, caracterizado porque las células crecen sin constituir
una estructura determinada, sino extendiéndose, pegadas unas a otras, de forma
similar a la de una sábana; de ahí su carácter difuso". Los investigadores
señalan que "es imposible observar una lesión de estas características sólo
mediante una gastroscopia".
Fuente: Diariomedico.com