El objeto está en órbita de una
estrella vieja formada fuera de la Vía Láctea
A. R. - Madrid - 18/11/2010
Si la inmensa mayoría de los casi 500
planetas descubiertos en órbita de estrellas distintas del Sol son extraños (por
su tamaño, por su distancia al astro, etcétera), el último descubierto gana por
ahora todos los concursos de rareza. Está en órbita de una estrella muy vieja,
que se ha expandido seguramente engullendo el planeta durante un tiempo, pero
que luego se ha vuelto a contraer. Por si fuera poco, el astro perteneció a una
galaxia enana vecina y acabó en nuestra Vía Láctea, devorada gravitacionalmente
en un episodio de canibalismo galáctico, hace entre 6.000 y 9.000 millones de
años. El peculiar planeta se llama HIP 13044 b y lo presentan los astrónomos en
la revista Science.

Telescopio de 2,2 metros de
diámetro en La Silla (Chile) con el que se ha descubierto el planeta extrasolar
HIP 13044 b- ESO
"El descubrimiento es muy
emocionante", afirma Rainer Klement (Instituto Max Planck de Astronomía, en
Alemania). "Por primera vez se ha descubierto un sistema planetario en un grupo
estelar de origen extragaláctico. Dadas las grandes distancias implicadas, no
hay hasta ahora detecciones confirmadas de planetas en otras galaxias, pero
aquella fusión cósmica nos puso un planeta extragaláctico a nuestro alcance".
HIP 13044 b está a unos 2.000 años luz
de la Tierra, en el cielo del hemisferio Sur, en la constelación de Fornax y,
acumulando más rarezas, no se ha descubierto con unos de los grandes telescopios
de nueva generación (de ocho a 10 metros de diámetro), ni con un observatorio
espacial. Ha bastado un telescopio comparativamente pequeño de 2,2 metros, con
un detector de alta resolución y una buena estrategia de observación
astronómica, para dar con esa peculiaridad estelar. El telescopio es uno de los
de La Silla, en Chile, del Observatorio Europeo Austral (ESO). La presencia del
planeta se detectó por la técnica de medir el bamboleo del astro provocado
gravitatoriamente por el cuerpo en órbita a su alrededor.
El extraño planeta tiene una masa
mínima de 1,25 veces la del nuestro Júpiter y gira en torno a su astro en una
órbita muy elíptica que tarda solo 16,2 días en completar, acercándose mucho al
astro. Los científicos creen que su órbita pudo estar más lejos antes de ser
engullida por la estrella expandida durante la fase de gigante roja. Este es un
proceso que sufren las estrellas no excesivamente masivas en el cual, cuando han
consumido todo su combustible (hidrógeno), se expanden. Seguramente esto le
pasará al Sol dentro de unos 5.000 millones de años.
"Prácticamente no se han explorado
hasta ahora las estrellas de este tipo, en su fase tardía de evolución, en busca
de planetas a su alrededor", señalan en Science los investigadores, liderados
por Johny Setiawan.
El astro extragaláctico, compuesto
casi exclusivamente de helio e hidrógeno, sin apenas otros elementos químicos,
ha pasado ya esa fase de gigante roja y se ha contraído; ahora está quemando
helio en su interior, pero volverá a expandirse en su siguiente fase evolutiva y
puede que entonces se trague el planeta definitivamente
Fuente: Elpais.com