El científico británico explica en
un libro que el Big Bang es una consecuencia inevitable de las leyes de la
física
REUTERS - Londres - 02/09/2010
El científico británico Stephen
Hawking afirma en su nuevo libro, The Grand Design (El Magnífico Diseño), que el
Big Bang fue una consecuencia inevitable de las leyes de la física, que Dios no
creó el Universo y que las teorías científicas más actuales convierten en
redundante la figura de un creador. El libro, del que el periódico británico The
Times adelanta hoy algunos extractos, señala: "Dado que existe una ley como la
de la gravedad, el Universo pudo crearse a sí mismo -y de hecho lo hizo- de la
nada. La creación espontánea es la razón de que exista algo, de que exista el
Universo, de que nosotros existamos". Por tanto, añade, "no es necesario invocar
a Dios" para que haya cosmos.

Stephen William Hawking
A FONDO
Nacimiento: 08-01-1942
Lugar: Oxford
En su obra más popular, A Brief History of Time (Una Breve Historia del Tiempo,
un texto de divulgación sobre el Universo y su evolución, Hawking, físico
teórico reconocido internacionalmente por sus aportaciones en cuestiones de
cosmología, agujeros negros y gravitación cuántica, sugería que "si llegamos a
descubrir una teoría completa, sería el triunfo definitivo de la razón humana
porque entonces conoceríamos la mente de Dios". Ahora sostiene que, del mismo
modo que el darwinismo eliminó la necesidad de un creador en el campo de la
biología, las nuevas teorías de la física hacen redundante el papel de un
creador del Universo.
El último libro, escrito junto al
físico estadounidense Leonard Mlodinow, saldrá a la venta el próximo 9 de
septiembre, una semana antes de la visita del Papa a Reino Unido.
Los argumentos actuales de Hawking
sugieren que ha roto con su visión anterior acerca de la religión, cuando
sostenía que las leyes de la física significaban que sencillamente no era
necesario creer que Dios hubiera intervenido en el Big Bang. Ahora destaca, por
ejemplo, que el descubrimiento del primer planeta extrasolar, en 1992, ayudó a
desmontar la visión de Isaac Newton de que el Universo no pudo surgir del caos
sino que fue creado por Dios.
Ese hallazgo "hace que las precisas
condiciones de nuestro sistema planetario -el Sol único, la afortunada
combinación de la distancia Sol-Tierra y la masa solar- sean mucho menos
llamativas y en absoluto evidencias convincentes de que la Tierra fuera
cuidadosamente diseñada para satisfacer a los seres humanos", escriben Hawking y
su colega en el nuevo libro.
El físico británico ha cumplido 68
años y padece desde hace décadas una gravísima enfermedad neurológica,
esclerosis lateral amiotrófica (ELA), que paralizó su cuerpo casi por completo.
Debido a una traqueotomía de urgencia que se le practicó hace unos años, perdió
la capacidad de hablar y se expresa con enorme dificultad a través de un
ordenador que maneja con sus ojos y un sintetizador de voz artificial.
Hawking ocupó, desde 1979 y hasta su
reciente jubilación, la Cátedra Lucasiana de Matemáticas de la Universidad de
Cambridge, que había sido de su histórico colega Isaac Newton.
Fuente: El Pais.com