Un nuevo equipo detecta un
año antes el cáncer de mama
J. P. - Valencia - 29/03/2011
Buena parte del éxito en la lucha contra el cáncer de mama radica en la
posibilidad de detectar de forma precoz el tumor. Las campañas de revisión
preventiva (que permiten encontrar procesos neoplásicos poco avanzados) han
contribuido a las altas tasas de supervivencia de las pacientes con esta
enfermedad (hasta el 85% de media).
Ahora,
investigadores valencianos suman una nueva herramienta para esta estrategia: un
equipo basado en una tecnología anterior (Tomografía por Emisión de Positrones,
PET) que da un paso más respecto a los equipos de diagnóstico convencionales,
basados en la radiografía, porque permite identificar las células cancerígenas
hasta un año antes, tanto en el pecho como en costillas o ganglios linfáticos.
El equipo, bautizado como Mammi, es un
PET adaptado al diagnóstico de pecho. La tecnología PET permite analizar el
metabolismo del cuerpo, lo que resulta muy útil para encontrar tumores. Esta
técnica de medicina nuclear es capaz de detectar zonas donde existe un elevado
consumo de azúcar, lo que se vincula a la proliferación de células cancerígenas,
que necesitan un aporte elevado de energía.
Tumores ínfimos
En lugar de los PET normales, que
analizan el comportamiento metabólico de partes extensas del cuerpo, Mammi
-diseñado por el Instituto de Biomecánica de Valencia, junto a investigadores
del CSIC, el instituto de Instrumentación para Imagen Molecular de la
Universidad Politécnica de Valencia y El Centro de Investigaciones Energéticas,
Medioambientales y Tecnológicas- solo interpreta el consumo de glucosa del
pecho.
"Al ser un PET específico, con cámaras
especiales, diseñadas con técnicas de biología molecular, se pueden encontrar
tumores ínfimos, del tamaño de una cabeza de un alfiler", explica Carlos
Atienza, director de tecnología sanitaria del Instituto de Biomecánica de
Valencia. Atienza también destaca, entre las ventajas, que emite menos
radiación. Además, la exploración se hace boca abajo, con la paciente tendida en
una camilla con dos orificios donde se introducen las mamas, de forma que no se
comprimen. La técnica se ha desarrollado clínicamente en la Universidad Técnica
de Munich, el Instituto Karolinska y el Instituto Nacional de Cáncer de
Amsterdam, según Oncovisión, la empresa fabricante.
Fuente: Elpais.com