La
Sección Novena de la Sala de lo Contencioso-administrativo
ha estudiado el caso de un paciente de 70 años de edad que
fue intervenido de cataratas en su ojo izquierdo.
Tras la revisión,
fue dado de alta, pero acudió a los pocos días al servicio
de Urgencias del centro sanitario por pérdida brusca de
visión en el ojo intervenido y dolor ocular.
Con la sospecha de endoftalmitis tuvo que ser sometido a una
vitrectomía, produciéndose posteriormente un desprendimiento
de retina, lo que suponía una nueva intervención con escasas
posibilidades de recuperación. El paciente se ha quedado
ciego del ojo izquierdo.
La resolución judicial admite que la falta de cuidado en el
tratamiento de la enfermedad del paciente ha vulnerado las
exigencias de la lex artis en tres puntos esenciales. El
primero, por el deficiente estudio preoperatorio realizado
al no se efectuarse recuento endotelial, prueba esencial en
personas mayores.
Falta de asepsia
El segundo se produjo en que las medidas de profilaxis y
asepsia, que no han quedado acreditadas por los servicios
médicos, y por último, en la instauración de un tratamiento
antibiótico innecesario al adelantar la existencia de un
bacilo que luego se comprobó que no existía, perdiéndose
unos días para determinar el antibiótico específico. Por
tanto, la pérdida de visión se debió a la actuación
negligente de los facultativos, que no sometieron al
paciente a un tratamiento rápido y eficaz.
Fuente: Diario médico