Unos 100.000 españoles tienen esta
anomalía, pero solo el 20% lo sabe
MAYKA SÁNCHEZ - Valladolid -
30/11/2010
La hipercolesterolemia familiar
hereditaria, que se expresa con niveles muy altos de colesterol desde la
infancia y está sin diagnosticar en el 80% de los casos, afecta a una de cada
500 personas, por lo que se calcula que hay unos 100.000 españoles con este
problema. Este es el punto de partida de los trabajos del médico Pedro Mata,
presidente de la Fundación Hipercolesterolemia Familiar (FHF).

Los expertos afirman que un plan
de prevención sale a cuenta
La prueba se realiza con un 'lipochip',
y sirve para localizar familias afectadas
Para los afectados, "el riesgo de
presentar un infarto de miocardio a los 50 años es del 50% y la esperanza de
vida se puede ver reducida hasta en 30 años", afirmó en Valladolid Mata, en un
foro sobre las políticas sanitarias para la detección precoz de la enfermedad.
Porque a pesar de su impacto, no hay un plan nacional para detectar esta
enfermedad. Desde 2008, la Junta ha incorporado a la práctica clínica de la
atención primaria (AP) un test genético para el diagnóstico temprano, que en
otras comunidades solo pide el especialista hospitalario.
Según Francisco Javier Álvarez
Guisasola, consejero de Sanidad de Castilla y León, los médicos de familia
pueden solicitar la prueba ante un caso de sospecha clínica de
hipercolesterolemia familiar (HF). "Hasta ahora el 35% de nuestros facultativos
de AP han pedido más de 600 estudios para casos índice, es decir, el primer
hallazgo en una familia, y para los familiares de primer grado, como padres,
hermanos e hijos, práctica que se llama diagnóstico en cascada familiar. Se han
hallado más de 300 casos positivos, a los que se les ha prescrito tratamiento y
están en seguimiento", explicó Álvarez Guisasola.
Esta iniciativa pionera fue muy bien
acogida por Peter Lansberg, director del plan nacional de detección genética de
la HF que se desarrolla en Holanda. "Desde el punto de vista de salud pública",
dijo, "esta detección es asumible y muy coste-eficaz si se compara con otros
programas de cribado, como los cánceres de colon, próstata o pulmón. El éxito
del diagnóstico precoz de HF supone la implicación activa de asociaciones de
pacientes, y la formación del personal médico, con el apoyo de las autoridades
sanitarias".
El representante del programa
internacional de detección de la HF de la Organización Mundial de la Salud
(OMS), Joep Defesche, hizo hincapié en la importancia del diagnóstico precoz en
cascada familiar, defendido por la OMS y el Instituto Nacional para la Salud y
la Excelencia Clínica (NICE). Esta institución británica ha publicado una guía
de práctica clínica en donde se prioriza esa forma de detección temprana.
Actualmente nueve autonomías han
comenzado con los tests genéticos de HF, pero la mayoría sin diagnóstico en
cascada familiar. Por ello la FHF, que integra a pacientes, médicos e
investigadores, defiende un plan nacional como modelo de atención a enfermos
crónicos, problema que va a ser el gran reto para los sistemas sanitarios
públicos en los próximos años y postula que "la HFH es un paradigma para la
prevención cardiovascular".
Como presidente de la FHF, Mata
subrayó la rentabilidad de este tipo de planes: "Una vez que tenemos definida la
función de los sanitarios implicados, la petición de la prueba genética es
económicamente asequible. El test genético, llamado lipochip, es además una
técnica española desarrollada dentro de un programa de I+D de la red de
Hiperlipemias Genéticas, financiada por el Instituto de Salud Carlos III y la
FHF. El diagnóstico temprano en estos pacientes y el tratamiento con estatinas
ayudará a prevenir numerosos infartos y muertes en edades jóvenes, algo que
causaría enormes costes sanitarios y sociales", dijo durante el foro, al que fue
invitado este periódico.
Ana Pastor, ex ministra de Sanidad (PP),
se mostró de acuerdo en la saturación que se va a producir en diez años en los
sistemas sanitarios con las patologías crónicas ligadas al envejecimiento de la
población y recordó que "la futura ley de salud pública tendrá que invertir
muchos recursos en prevención por su coste-eficiencia y superar notablemente el
3% que ahora se destina".
En total acuerdo pero con una gran
cautela en la contención del gasto se manifestó Ildefonso Hernández, director
general de Salud Pública: "La demanda sanitaria crece en tanto que los recursos
son limitados, por lo que nos vemos obligados a priorizar".
Fuente: El pais.com