La investigación, con participación
española, esclarece por qué el gen considerado marcador de riesgo de la
enfermedad origina su desarrollo y abre la puerta al diseño de posibles terapias
en un futuro
Madrid (18/20-9-10).-
Un
equipo internacional, con participación del Consejo Superior de Investigaciones
Científicas (CSIC) y del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares, ha
logrado identificar una de las causas moleculares de la predisposición genética
a padecer cáncer de colon.
El trabajo, que aparece publicado en
el último número de la revista PLoS Genetics, esclarece por qué el gen
considerado marcador de riesgo de la patología contribuye al desarrollo de la
enfermedad.
La investigación es fruto de la colaboración de los grupos dirigidos por José
Luis Gómez-Skarmeta, del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo, centro mixto
del CSIC y la Universidad Pablo de Olavide, en Sevilla, por Miguel Manzanares,
del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares, en Madrid, y por
Richard Houlston, del Institute of Cancer Research (Reino Unido).
Tras realizar experimentos con ratones, ranas y peces, así como estudios en
cultivos celulares humanos y ensayos de conformación tridimensional de ADN, los
investigadores han observado que una región no codificante próxima al gen EIF3H
contribuye a regular su expresión.
Según señala José Luis Gómez-Skarmeta, “en condiciones normales, esta región
provoca que la expresión del gen se encuentre reprimida. Sin embargo, en
pacientes con riesgo a padecer cáncer colorrectal, existe una mutación de un
nucleótido en esta región que impide que actúe como regulador negativo de dicho
gen, por lo que sus niveles se incrementan y el riesgo de sufrir dicho tipo de
cáncer aumenta”.
Estudios anteriores de asociación
genómica a gran escala ya habían relacionado esta zona de ADN del genoma con un
incremento en las probabilidades de padecer cáncer colorrectal, pero hasta ahora
no se había identificado ni la mutación que causa el riesgo ni el mecanismo
molecular que lo explicaba. Estos trabajos demostraron también que el aumento de
expresión del gen EIF3H incrementa el crecimiento y la capacidad invasiva de las
células de cáncer colorrectal.
“Todos estos datos permiten establecer un modelo en el cual una mutación en un
solo nucleótido elimina la actividad represora sobre un gen cuyos niveles de
expresión deben estar atenuados para evitar la malignización de las células del
colorecto”, agrega, por su parte, Miguel Manzanares.
La investigación, que se enmarca dentro del esfuerzo que está realizando la
comunidad científica para identificar aquellas mutaciones genéticas que
confieren susceptibilidad a numerosas enfermedades humanas, abre la puerta al
diseño de futuras estrategias terapéuticas.
El proceso de búsqueda de los genes
defectuosos se basa en la comparación de genomas. Las diferencias entre ellos
son mínimas, ya que sólo algunas letras del código, los llamados nucleótidos,
varían. “Sin embargo, junto a estos estudios genéticos, son también necesarios
trabajos funcionales, como el desarrollado por los científicos españoles. De
esta manera, no sólo es posible conocer el gen responsable, sino también por qué
éste contribuye al desarrollo de la enfermedad”, apuntan los investigadores.
Fuente: El médico interactivo