La apnea obstructiva del sueño (AOS)
no suele diagnosticarse, y por lo tanto tratarse, en muchos pacientes obesos con
diabetes tipo 2, según revela un estudio publicado en la revista “Diabetes Care”.
El
equipo dirigido por el Dr. Gary D. Foster, director del Centro para la
Investigación de la Obesidad y la Educación, de la Temple University, en
Filadelfia, explica que "el hecho de que muchos obesos con diabetes tipo 2
tengan apnea del sueño y no lo sepan es problemático por las graves
consecuencias clínicas".
Las personas con AOS tienen pausas
respiratorias mientras duermen. Eso ocurre cuando se contraen los músculos de la
parte superior de la garganta, lo que cierra las vías respiratorias e impide que
el oxígeno llegue a los pulmones. Los síntomas incluyen ronquidos fuertes,
dificultad para respirar e intervalos en el ritmo respiratorio, que producen
despertares frecuentes que alteran la calidad del sueño y causan somnolencia
diurna. Los factores que aumentan el riesgo de desarrollar AOS son la obesidad,
tener cuello o lengua largos, tener vías aéreas estrechas, la obstrucción nasal,
haber aumentado de peso recientemente y la forma del paladar o la mandíbula.
El estudio incluyó a 306 pacientes
obesos con diabetes tipo 2 que proporcionaron información personal sobre el
sueño (ronquidos y somnolencia diurna) y a los que se les realizó una
polisomnografía, registrando variables como los cambios en las ondas cerebrales,
los movimientos oculares, el tono muscular y los patrones respiratorios durante
el sueño. "El hallazgo más importante del estudio es la altísima prevalencia de
apnea obstructiva del sueño sin diagnosticar (un 86,6%) en pacientes obesos con
diabetes tipo 2", informó el equipo.
"Igualmente alarmante", agregan, es el
índice promedio de apnea-hipoapnea "indiscutiblemente elevado" (20,5), que es la
relación entre la cantidad de episodios de apnea e hipoapnea por hora de sueño.
El 33,4% de los 306 pacientes tenía apnea obstructiva leve (índice apnea-hipoapnea:
5-14,9), el 30,5% tenía apnea obstructiva moderada (índice apnea-hipoapnea:
15-29,9) y el 22,6% tenía apnea obstructiva grave (índice apnea-hipoapnea: 30 o
superior). Tener una circunferencia de cintura superior a la normal y un índice
de masa corporal (IMC) elevado estuvo significativamente asociado con la
aparición de la AOS, en especial, con apnea grave.
"Los médicos de pacientes obesos con
diabetes tipo 2 deberían tener en cuenta la aparición de ese trastorno del
sueño, aún cuando no existan síntomas y en especial en aquellos pacientes con un
tamaño de cintura y un IMC muy elevados", indica el equipo. "La alta prevalencia
de la apnea obstructiva del sueño en pacientes obesos con diabetes tipo 2 es un
problema de salud pública serio y abre la puerta a que algunas de las causas de
movilidad y mortalidad asociada con la diabetes tipo 2 se pueda atribuir a la
apnea obstructiva del sueño sin diagnosticar", concluye el equipo.
Fuente: Diabetes Care