Los padres recurrirán ante el Tribunal Supremo la sentencia
de la sala de lo contencioso administrativo del Tribunal
Superior de Justicia de Asturias (TSJA) que rechazó la
demanda de responsabilidad patrimonial por entender que la
causa está prescrita.
Oviedo, 29 de junio 2009 (mpg/AZprensa.com)
El
niño nació en un parto gemelar el 24 de octubre de 2004 y
los padres presentaron una reclamación de responsabilidad
patrimonial el 21 de noviembre de 2005. La familia reclamó a
la Consejería de Salud del Principado por los daños y
secuelas que sufrió el niño en 952.192 euros.
La madre del pequeño, Trinidad Cañete, dijo en declaraciones
a Europa Press que está segura de que hubo mala praxis
médica. "Sé lo que viví y por eso sé que hubo negligencia.
Me iban a hacer una cesárea de urgencia y la médica en un
segundo decidió, sin verme, que sería un parto natural con
ventosa. El niño nació sin oxígeno y tardó 10 minutos en
respirar por lo que tuvieron que reanimarlo", indicó.
De este modo, afirmó que la sentencia "no es justa" y que le
parece "poco razonable" que el argumento sea que se presentó
la reclamación fuera de plazo. "Si estaba fuera de plazo lo
normal es que no la hubieran admitido a trámite ni hubiera
ido a juicio", apuntilló.
Por ello, lamentó que "después de cuatro años" digan que ha
prescrito y que se trata de una lesión permanente cuando la
familia dice disponer de varios informes médicos que
sostienen que es continua y "está probado que va a peor" con
tres certificados de minusvalía distintos con una evolución
del 33% a un 65% y de éste al 85% actual.
Trinidad Cañete remarcó que si la lesión es continua, como
defiende la familia, la reclamación no prescribe. De este
modo, considera que hay fundamentos para que el recurso ante
el Supremo salga adelante.
"Seis años es lo que nos puede quedar para conocer la
resolución del Supremo", comentó la madre del pequeño para
quien supone "una espera muy larga". No obstante, apuntó que
"queda esperar" y dijo que empieza a flaquear su confianza
en la justicia. "Antes confiaba, ahora ya no lo sé, pero la
esperanza es lo último que se pierde", añadió.
Asimismo, fuentes jurídicas apuntaron que se trata de un
daño "continuado". "Hay niños con la patología de base de
este niño que ahora andan, y este niño no puede hacerlo;
requiere cuidados permanentes hasta cuando duerme",
añadieron.
"Es un daño que va evolucionando por la propia patología del
niño y que es imposible predecirlo porque cada niño tiene
una evolución distinta", argumenta la defensa rechazando que
se trate de un daño permanente y aseverando que se recurrirá
la sentencia ante el Supremo.
Fuente: AZprensa.com