El Juzgado de Primera
Instancia número 17 de Palma de Mallorca ha absuelto a un médico al considerar
que no existen pruebas que demuestren su mala praxis en una operación de cambio
de sexo de una paciente.
N.S. 30/03/2009
El juez ha estudiado
el caso de una mujer que se sometió a varias intervenciones para obtener
apariencia masculina sin lograr un resultado satisfactorio. Tras pasar por el
quirófano, "seguía teniendo glándula mamaria y dos cicatrices que le cruzaban el
pecho", por lo que se le tuvo que operar de nuevo. En la demanda se alegaba que
existió una mala actuación por parte del facultativo, cuyas consecuencias fueron
las cicatrices que quedaron (...), la incorrecta disposición de las areolas y
pezones" y la persistencia del tejido glandular. Todo ello requirió para ser
solucionado de otra operación.
El fallo, que acoge los argumentos de Javier Clastre, abogado de IUS-Gemap y
defensor del médico en el proceso, se basa en el informe del forense, que
sostiene que "no hay indicio alguno que permita afirmar que tales resultados se
deban a imprudencia o mala praxis". A su juicio, "no es posible prever cómo
cicatrizaría un paciente tras una intervención". Además, señala que "una
operación de cambio de sexo puede realizarse teóricamente en una sola
intervención, aunque ello es imprevisible, sin que el hecho de realizar más
operaciones sea sinónimo de mala práctica médica".
El forense también añade que "el protocolo previo endocrinológico debe hacerse
como condición técnica ineludible debido al tejido glandular, sin que pueda
realizarse la intervención quirúrgica sin haber recibido el paciente el
tratamiento hormonal". No obstante, su ausencia "no puede sustentar un fallo
estimatorio", según el juez, pues no es un hecho en el que se haya apoyado la
demanda, y por tanto, no ha podido ser contradicha por el demandado ni se ha
practicado prueba al respecto.
Fuente: Diariomedico.com