Los casos judiciales
contra padres que se niegan a acudir a un médico en caso de que su hijo esté
enfermo están proliferando en Estados Unidos. Si bien existen leyes que
justifican no solicitar asistencia sanitaria apoyándose en creencias religiosas,
la salud de los menores no puede estar en peligro. En cerca de 30 Estados
norteamericanos se protege a las personas que creen en las curaciones por medio
de la fe y, según algunos cálculos, alrededor de 300 niños han muerto en Estados
Unidos en los últimos 25 años por esta cuestión.
G.S.S. 30/01/2009
El caso de Kara
Neumann, niña de once años que murió por una cetoacidosis diabética, es un claro
ejemplo de cómo la superstición puede, en ocasiones, imponerse a los más
elementales cuidados sanitarios. Antes de fallecer la menor sufrió náuseas,
vómitos, una sed insoportable, pérdida de peso y debilidad (ni siquiera podía
caminar o hablar), pero sus progenitores creían que sólo Dios podía curar su
enfermedad, por lo que se limitaron a rezar por ella en vez de llevarla a un
médico. Una llamada de la tía de la niña alertó a la policía que se personó en
el lugar y una ambulancia llevó a la menor a un hospital, pero ingresó casi
muerta.
El juez de instrucción dictaminó que la menor murió como consecuencia de no
haberse tratado la diabetes a tiempo. Un mes después de su fallecimiento, el
fiscal del condado de Marathon (Wisconsin), Jill Falstad, presentó cargos contra
los padres de la niña, Dale y Leilani Neumann. Éstos mantenían que esa
imputación violaba sus derechos constitucionales a la libertad religiosa. Si
finalmente son condenados, se enfrentan a 25 años de prisión cada uno de ellos.
En el Estado de Wisconsin existe una eximente según la cual la decisión de los
padres o de los guardianes legales de un menor de recurrir a la oración en caso
de enfermedad no tiene consecuencias penales, salvo en el caso de que la vida
del niño se encuentre amenazada y, según el juez que instruye el proceso
judicial, los padres de Kara eran conscientes del deterioro de la salud de su
hija. A su juicio, la primera enmienda constitucional protege la libertad
religiosa pero no justifica este tipo de conductas.
"Alrededor de 300 niños han muerto en Estados Unidos en los últimos 25 años tras
rechazar la atención médica por motivos religiosos", ha señalado Rita Swan,
directora de una organización que defiende que la atención sanitaria es un deber
y que pide el castigo para aquellos padres que no busquen ayuda médica cuando
los niños la necesitan. Según afirmó, en alrededor de 30 Estados norteamericanos
se prevé alguna forma de protección para aquéllos que practican la curación por
medio de la fe. Shawn Peters, autor de tres libros de religión y derecho y que
es profesor de religión de la Universidad de Wisconsin, ha afirmado que el caso
Neumann puede sentar un precedente, ya que "las normas en el conjunto del país
no están muy claras".
En el último año otros dos matrimonios del Estado de Oregon fueron inculpados
criminalmente por no buscar atención médica para sus niños alegando que eso
habría ido en contra de sus creencias religiosas. Una de ellas fue acusada de
homicidio con premeditación en la muerte de su hija de quince meses, que
falleció a causa de una neumonía el pasado año. La otra pareja fue culpada de
homicidio negligente por la muerte de su hijo de 16 años, que murió por
complicaciones tras una infección urinaria que era fácilmente tratable.
En España se pueden plantear problemas similares con algunos testigos de Jehová
que se niegan a recibir transfusiones de sangre o hemoderivados. "Muchos tipos
de abusos en niños están motivados por rígidas creencias religiosas", ha
señalado Swan, científica que perteneció a una asociación religiosa que se opone
a la asistencia médica y que vio cómo moría su hijo tras posponer la decisión de
llevarle al hospital por una meningitis.
Todos los Estados norteamericanos dan poder a los servicios sociales para acudir
a casas particulares y trasladar forzosamente a los niños, pero hay casos que se
mantienen en secreto hasta que es demasiado tarde. Además, los padres se pueden
sentir amenazados por las autoridades religiosas que se oponen a los
tratamientos médicos. Contando su propia experiencia, Swan afirmó que en la
organización religiosa les relataban que si visitan a un médico serían
repudiados por Dios.
¿Eran conscientes?
En el caso Neumann el quid de la cuestión reside en saber si los padres eran
conscientes de la extrema gravedad de su hija. Los investigadores del caso han
señalado que al final los padres llevaron a la niña al hospital, pero la menor
había perdido ya el habla y falleció al día siguiente. "Se tumbó y fue incapaz
de mover su boca", relatan estas fuentes. Los tribunales han ordenado chequeos
médicos para los otros tres niños de la pareja, de 13 y 16 años de edad.
Según The New York Times, los Neumann son conocidos en Weston por pertenecer a
una secta que habla de curaciones milagrosas. Muchos vecinos reprueban su
actitud pero creen que no deberían ir a prisión. "Tengo sentimientos
encontrados. Es un caso terriblemente triste", afirma Tammy Klempn, vecino de
los procesados. Sin embargo, otros piensan que deben ser castigados. "La pequeña
no tenía edad suficiente para decidir acudir a un médico y ha muerto por causa
de unos extremistas religiosos", afirma Chris Goebel, dueño de una tiende la
ciudad.
Los defensores de los Neumann apelan a la ley del menor de Wisconsin
Un grupo de personas que apoyan a los padres de la niña fallecida han creado la
página helptheneumanns.com, en la que se afirma que la pareja está siendo
perseguida por el simple hecho de creer en la oración como remedio contra la
enfermedad. En ella se pueden leer cosas como "Jesús nunca mandó a nadie al
médico" o "la curación reside en la fe". Además, defienden que los padres de
Kara están siendo fruto de una persecución orquestada.
La web se dirige a aquellas personas que creen que los Neumann actuaron mal y se
les pide que reflexionen. "Piensa en esto: si tu niño se pone enfermo y rezas
por él sin saber que tiene una enfermedad mortal y muere pocos días después
tienes un gran problema". Además, los creadores de la web persiguen recaudar
fondos para costear el juicio en el que se ven inmersos los padres de Kara y
demandan que este caso no suponga un precedente para derogar la ley de Wisconsin
que permite a los cristianos recurrir a la oración en vez de a la asistencia
médica.
Para ello se apoyan en casos judiciales precedentes como Mayer V Nebraska
(1923), en el que se concluyó que "el derecho de los padres para educar a sus
niños es un derecho fundamental, defendido por la Constitución" o el caso Prince
V. Massachussets, (1944) que dictaminó que "la custodia, cuidado y crianza de
los niños corresponde en primer lugar a los padres" y que el Estado no debe
interferir en esta cuestión.
Además, citan la decimocuarta enmienda constitucional y la cláusula del proceso
debido, que defienden la individualidad frente a la acción estatal. En su
opinión, la citada enmienda da pleno derecho a los padres a retirar a los hijos
de actividades que encuentren objetables. Asimismo, se apoyan en la Ley para la
protección de los niños de Wisconsin que señala que una persona no es culpable
sólo porque elija un tratamiento espiritual de acuerdo con sus creencias
religiosas. En otro apartado establece que ninguna norma que regule la medicina
puede interferir la práctica del cristianismo.
Según el informe policial, los padres de la niña afirmaron en el interrogatorio
que creían que se trataba de un ataque espiritual, por lo que se limitaron a
rezar. "Mi marido estaba llorando y mencionó la posibilidad de llevarla a un
médico, pero yo le dije que Dios la iba a salvar y continuamos rezando", afirmó
la madre de Kara.
Fuente: Diariomedico.com