El anteproyecto de Ley
de Muerte Digna de Andalucía ha generado críticas de varios sectores. Según el
vicepresidente del Sindicato Médico de Sevilla, parece que viene a dar respuesta
a situaciones puntuales de gran impacto mediático que no justifican la creación
de una ley.
Juan Pedro
Jiménez Tamplín 10/12/2008
La tradicional bata blanca que ha distinguido a la profesión médica en el Reino
Unido desde hace más de un siglo puede tener sus días contados. Al menos en
Escocia, donde un nuevo código de vestimenta para todo el personal sanitario
prohíbe su uso. La bata blanca se adoptó originariamente para dotar de autoridad
a los médicos y dar una sensación de limpieza, pero el caso es que los
profesionales escoceses se despojan de ella en nombre de la salud y la
seguridad, según informa The Guardian. El motivo es frenar el esparcimiento de
infecciones; por eso se ordena a los médicos que se quiten esta legendaria
vestimenta en favor de unos uniformes con mangas cortas y más colorido, que
permitirán el lavado de manos con más facilidad y que cogerán menos suciedad.
Además, se prohibirán las corbatas, los relojes de correa, los bolígrafos y las
tijeras que se suelen llevar en los bolsillos, con la misma intención. Pero este
cambio tiene otra lectura, ya que, según informa Bioethics, algunos piensan que
la bata blanca crea una especie de barrera entre el médico y el paciente que
impide la comunicación y la información en común, y que crea dificultad para
generar confianza.
Esta tesis sostiene que quizás un look más casual y más acorde con el siglo XXI
y con lo que los pacientes esperan favorezca esta relación. La bata blanca fue
introducida en el Reino Unido como un intento de la época victoriana por
controlar las infecciones en los hospitales, pero es un hábito que ha ido
muriendo poco a poco en los hospitales británicos y los médicos han optado por
una manera menos formal de vestimenta.
La secretaria de Salud escocesa, Nicola Sturgeon, ha explicado el propósito de
la medida: "Sabemos cuan importante es la confianza en la salud pública. No
deberíamos descuidar el papel que un uniforme puede jugar en establecer esa
confianza con el paciente. El nuevo código de vestimenta minimiza el riesgo de
infección y de contaminación, además de aumentar la confianza del paciente".
Esta prohibición va más allá de la ordenada en Inglaterra, en donde se ha
aconsejado que no se lleve la bata. El nuevo código escocés también prohíbe que
el personal sanitario abandone el trabajo con sus uniformes para evitar la
contaminación, salvo si la salida forma parte de trabajo en la comunidad o de
una emergencia.
Las autoridades sanitarias escocesas han anunciado que se proporcionarán nuevos
uniformes el próximo año a todo el personal sanitario, excepto los médicos. A
enfermeras, fisioterapeutas y matronas se les permitirá escoger un vestido de
manga corta o blusa en cuatro tonos de azul. Los gestores deben aún decidir si
los facultativos tienen que alcanzar un acuerdo sobre la vestimenta que deben
llevar en las salas del hospital.
Los médicos han estado divididos; algunos dicen que las batas blancas son
pesadas e innecesarias y que crean un falso sentido de superioridad. Otros
argumentan que la verdadera cuestión reside en mantenerlas limpias y que los
recortes presupuestarios en lavandería son el verdadero problema, no las batas
en sí mismas.
"Soy partidaria de la jerarquía entre el médico y el paciente"
María Dolores Vila-Coro, directora de la Cátedra de Bioética y Biojurídica de la
Unesco, es partidaria de la relación de jerarquía entre el médico y el paciente.
Por ello, cree que no es una buena idea eliminar la bata blanca. La bioética
considera que la bata es un signo de identificación del facultativo y una manera
de diferenciar los puestos y las funciones. De todas formas, Vila-Coro señala
que existen aspectos más importantes en los que centrar la reflexión en estos
momentos como el aborto, la eutanasia o la investigación con embriones humanos.
"No se puede justificar su supresión en la comunicación"
Jacinto Bátiz, jefe de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital San Juan de
Dios de Santurce (Vizcaya), cree que se puede justificar la supresión de la bata
por cuestiones de higiene y salud, pero no por significar un problema de
comunicación. "Lo importante son las habilidades del profesional para
comunicarse y relacionarse con el paciente, no la vestimenta que utilice". Bátiz
pone el ejemplo de las visitas a domicilio, en las que los profesionales no
llevan bata y donde la comunicación con el enfermo es adecuada. "Sí se debe
exigir uniformidad e higiene personal".
Fuente: Diariomedico.com