La falta de
especialistas se ha convertido en un problema común de todas las
administraciones, a lo que se une la obligación recogida en el Estatuto Marco de
aplicar la jubilación a los 65. Los datos hablan por sí solos: entre 4.991 y
6.591 médicos se jubilarán en Madrid hasta 2017, unos 1.500 lo harán en el SAS
entre el año 2000 y el 2010, Osakidetza ha previsto unas 1.700 jubilaciones
también hasta 2010... y así un largo etcétera que incluye a todas las
Comunidades Autónomas.
Jorge Sánchez Franco
La adecuada planificación de los recursos humanos en el ámbito sanitario es
fundamental para garantizar una asistencia de calidad. En esta línea, la falta
de especialistas se ha convertido en un problema común a todas las
administraciones autonómicas, en el que inciden muy especialmente la perspectiva
de las jubilaciones, y el incremento y envejecimiento de la población.
Por todo esto, es urgente adoptar medidas para garantizar un aporte suficiente
de estos profesionales, que tardan alrededor de una década en completar su
formación. Así, a lo largo de 2008, las diferentes comunidades autónomas han ido
presentado sendos estudios sobre necesidades de médicos, en los que se
contemplan las previsiones de jubilaciones a largo plazo, así como algunas
importantes reclamaciones que hacen al Gobierno central.
La necesidad de un registro sobre las necesidades de médicos especialistas común
a todo el territorio nacional para poder planificar a medio y largo plazo es la
exigencia que más destaca sobre las demás, aunque también se pide que el
Ministerio de Sanidad, encabezado por el Dr. Bernat Soria, coordine las
actuaciones en la formación de especialistas de todas las autonomías, ya que hay
que tener en cuenta la movilidad geográfica de los profesionales.
¿Jubilación a los 70?
Asimismo, los sindicatos están demandando, para todo el territorio español, la
jubilación a los 70 años para aquellos médicos que lo deseen. “Es necesario que
haya un sistema de salud cohesionado, ya que no es justo que un profesional
pueda jubilarse o no a una determinada edad dependiendo de la región en la que
trabaje”, comenta Fernando Molina, presidente del Sector Nacional de CSI-CSIF. A
este respecto, Andalucía es una de las autonomías españolas que no permite
trabajar a sus médicos más allá de los 65 años.
El 52 por ciento de los médicos del sistema público valenciano supera los 50
años
Lo mismo ocurre en
Cataluña, con la importante diferencia de que, en julio de este año, la Sala de
lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña
estimaba un recurso del sindicato “Metges de Catalunya” contra el Plan de
Ordenación de Recursos Humanos del Instituto Català de la Salut (ICS), que
suprime la concesión a los médicos de prórrogas a su jubilación hasta los 70
años.
Tras esta polémica decisión, el sindicato “Metges de Catalunya” iniciaba una
campaña por la que los más de 700 médicos jubilados obligatoriamente entre el 1
de mayo de 2004 y el 17 de julio de 2008, fecha de la entrada en vigor del Plan
de Ordenación de Recursos Humanos del ICS, pueden dirigirse, hasta el 31 de
diciembre, a la asesoría jurídica del sindicato para recibir información sobre
cómo reclamar los daños y perjuicios ocasionados.
A este respecto, el doctor Mateu Huguet, director del Instituto de Estudios de
la Salud del Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña, ha recordado
que el Estatuto Marco, Ley 55/2003, de 16 de diciembre, “fija la jubilación
médica a los 65 años, aunque ciertamente incluye la posibilidad de excepciones,
que las comunidades han de implantar en función de las necesidades que existan”.
Además, “antes del verano, y a petición del Consejo de la Profesión Médica de
Cataluña, adscrito al Departamento de Salud, se ligó la jubilación a la
voluntariedad del médico para seguir trabajando, siempre y cuando se cumplieran
las condiciones que la ley establece (buen estado de salud, etc.)”, señala. Tras
esto, “hemos constatado que sólo el 20 por ciento ha querido continuar con su
labor”.
En relación con las necesidades futuras de profesionales, el Dr. Huguet cree que
la clave está en aumentar moderadamente el número absoluto de licenciados
anuales, y ser muy selectivos con la oferta MIR, incrementando las plazas en
aquellas especialidades que son deficitarias y no haciéndolo en el resto. No
obstante, “es casi imposible acertar el número de médicos necesarios para 2015,
ya que la ecuación depende de muchas variables”, señala.
Según datos manejados por el experto, del total de médicos con que cuenta
Cataluña (aproximadamente 31.500), el 38 por ciento tiene entre 45 y 54 años, y
si ampliamos el margen de edad hasta los 65 años, el porcentaje sube a 46. “Lo
único que nos dicen estos datos es que una proporción muy importante de
profesionales se jubilará entre 2015 y 2025, por lo que las administraciones
tenemos que empezar a prepararnos ya mismo”, apunta.
Además, la distribución de las edades varía según las especialidades, siendo las
más envejecidas Cirugía Cardiaca, Neumología y Medicina Interna, y las más
jóvenes Medicina de Familia y Dermatología. A este respecto, Cataluña cuenta con
una oferta MIR superior al número total de licenciados anuales, al igual que
ocurre en el resto de España. “Las plazas MIR que se ofertan de más son
cubiertas con médicos extranjeros cuyo título ha sido homologado”, afirma el Dr.
Huguet.
Entre 4.991 y 6.591 médicos se jubilarán en Madrid hasta 2017
El consejero de Sanidad y Consumo de Madrid, Juan José Güemes, ha advertido de
que la Comunidad de Madrid necesitará en los próximos 10 años, al menos, entre
4.991 –si la jubilación es a los 65 años- y 6.591 médicos –si es a los 70-,
durante la presentación de un informe de necesidades de especialistas en la
autonomía (2008-2017). También ha explicado que dichas necesidades están en
función del incremento de actividad asistencial prevista para 2017, que será de
un 20 por ciento.
Entre las medidas más a corto plazo, la Consejería de Sanidad de Madrid, a
través de la Agencia Laín Entralgo, ofrecerá en la convocatoria 2008-2009 un
total de 1.376 plazas de formación para especialistas en Ciencias de la Salud
por el sistema de residencia, de las que 1.313 corresponden a médicos, biólogos,
farmacéuticos, físicos, químicos y psicólogos, y 63 para enfermería. Se trata de
la mayor oferta de plazas MIR de España.
Por otro lado, según los datos del “Estudio sobre las necesidades de
profesionales de la Medicina en Andalucía”, elaborado por la Consejería de
Salud, en la actualidad, esta comunidad cuenta con 375 médicos activos por cada
100.000 habitantes. A este respecto, un informe de la Organización Mundial de la
Salud (OMS) sitúa a dicha autonomía en el entorno de los países con más médicos
por habitante, por encima de la mayoría de los países desarrollados y de la
media de la Unión Europea, que se sitúa en 330 facultativos por cada 100.000
ciudadanos.
Además, el número de médicos en Andalucía crece de forma sostenida en términos
absolutos y en relación a la población. En 1997 había 27.328 médicos colegiados,
alcanzando en 2004 la cifra de 30.737 –un doce por ciento más-. Este incremento
es particularmente significativo en el sector público, pues la plantilla médica
del sistema sanitario público de Andalucía creció en un 15,5 por ciento entre
1997 y 2004. Por tanto, este crecimiento fue mayor que el incremento global y
que el crecimiento de la población (que fue del 6,2 por ciento). El estudio
también pone de relieve que el 45 por ciento de los facultativos andaluces en
activo tiene menos de 45 años.
Desde 2000, la media de profesionales médicos que se jubilan en el Servicio
Andaluz de Salud (SAS) se sitúa en 150 (1.500 en diez años), lo que apenas
supone el 0,9 por ciento de la plantilla. Respecto al número de médicos que
inician su formación especializada, la oferta MIR ha ido incrementándose
considerablemente a partir de 1990 hasta prácticamente cuadriplicarse y llegar a
una convergencia entre las plazas ofertadas y las plazas realmente ocupadas.
En Navarra también tienen perfectamente planteadas las previsiones de
jubilaciones de sus médicos en los próximos ocho años (hasta 2015): un total de
214 facultativos dejarán de trabajar, lo que supone una media de 26,75 por año.
Además, el envejecimiento de la población, el repunte de la natalidad, la
atención a los desplazados y el aumento de la esperanza de vida (75 años en
hombres y 81 en mujeres) hace que crezca la demanda de servicios sanitarios, al
igual que en el resto de España.
Más población, pero menos licenciados
Según datos de la Consejería de Sanidad de la Comunidad Valenciana, encabezada
por Manuel Cervera, en 2005 había disminuido el número de médicos en formación
con respecto a 1997 (333 licenciados frente a 446), lo que se contrapone
claramente al importante incremento de la población que se dio en ese periodo de
tiempo (pasaron de 4.009.329 habitantes a 4.692.449.
Con respecto a sus médicos, el 52 por ciento de los especialistas del sistema
sanitario público valenciano tiene más de 50 años, por lo que se calcula que, en
2012, la Consejería de Sanidad de la Comunidad Valenciana precisará 1.298
médicos más para cubrir el incremento de la plantilla previsto para asumir la
apertura de los nuevos hospitales y el crecimiento demográfico. La autonomía
cuenta en la actualidad con 9.032 especialistas en total, de los que 225 son
extranjeros.
Además, existen determinadas especialidades médicas que presentan déficit de
profesionales: Cirugía Pediátrica, Obstetricia y Ginecología, Cirugía General y
del Aparatos Digestivo, Cirugía Ortopédica y Traumatología, Medicina Interna,
Radiodiagnóstico, y Anestesiología y Reanimación.
Por su parte, Osakidetza ha previsto más de 1.700 jubilaciones en su personal
hasta 2010 (el 7,5 por ciento de la actual plantilla), ya que la edad media de
sus profesionales se sitúa alrededor de los 45 años, siendo los médicos el
colectivo más envejecido. Este hecho demandará una planificación a largo plazo y
una gestión de relevos en base a políticas diversas, según recoge el Plan
Estratégico de Osakidetza 2008-2012, que también alerta de la “escasa
disponibilidad” de profesionales.
Dicho plan señala que los nuevos escenarios de disponibilidad de personas
cualificadas para la prestación de servicios en determinadas especialidades
médicas y Enfermería son motivados principalmente por la planificación
universitaria, los comportamientos demográficos, las variaciones en las
tendencias sociales de elección formativa/profesional y la demanda de nuevos
servicios de salud transferidos. “Estos escenarios generarán déficit en
determinadas especialidades, lo que va a convertir en reto la captación y el
mantenimiento de profesionales sanitarios”, indica.
En Galicia, el Complejo Hospitalario Universitario de La Coruña perderá 74
especialistas por jubilación en los próximos dos años; en el CHUS de Santiago
son 68 los que colgarán la bata blanca; en Vigo, unos 46, y en Orense, hasta 21.
Estas son las previsiones sobre las jubilaciones de facultativos en el Servicio
Gallego de Salud (Sergas) que maneja el Partido Popular, que estima que, en dos
años, tomarán el camino del retiro, al menos, 300 médicos (unos 256
especialistas y 64 de Atención Primaria), “sin que la Xunta haya adoptado por
ahora ninguna medida para sustituirlos”, comenta el portavoz de Sanidad de los
populares, Miguel Ángel Santalices, quien considera que el “déficit de médicos”
que se producirá aumentará todavía más la sobrecarga laboral en algunos
servicios, especialmente en Traumatología, donde habrá 26 médicos menos, así
como en Ginecología (22 menos), Pediatría Hospitalaria (22) o Anestesia y
Reanimación, con 14 bajas.
En la actualidad, la falta de médicos en Castilla y León “es algo puntual:
situaciones muy concretas y en puntos geográficos determinados”, explica el
consejero de Sanidad de Castilla y León, Javier Álvarez Guisásola. No obstante,
la tendencia actual, de muchas más salidas del Sacyl que entradas, traerá
consigo una carencia en los próximos diez años de 3.915 facultativos. Estas
deficiencias -en particular en catorce especialidades- y la cuantificación de
necesidades han sido analizadas en un estudio realizado por la Consejería de
Sanidad con proyección hasta 2017.
En cuanto a especialidades hospitalarias, hay actualmente 4.320 médicos en
plantilla y será preciso contar con 2.785 nuevos en esta década. Las mayores
carencias, salvo que se adopten medidas, se dan en Anestesiología y Reanimación,
Cirugía General y Aparato Digestivo, Cirugía Ortopédica y Traumatología,
Obstetricia y Ginecología, Pediatría, Reumatología y Urología. Y, en menor
medida, Anatomía Patológica, Cirugía Pediátrica, Cirugía Plástica y Reparadora,
Endocrinología y Nutrición, Hematología y Hemoterapia, e Inmunología y
Otorrinolaringología.
En las próximas dos décadas, Extremadura perderá sólo por jubilaciones 727
médicos especialistas de los 2.955 que ejercen en la actualidad, un problema que
se agravará con la elevada edad que tendrán los profesionales: el 43 por ciento
de los médicos serán mayores de 55 años. Los datos, recogidos en el estudio
“Demografía médica en España. Mirando al futuro”, elaborado por la Confederación
Estatal de Sindicatos Médicos, muestran un futuro sanitario preocupante. El
colectivo médico extremeño envejece al mismo ritmo que la población, con la
diferencia de que dentro de dos décadas habrá muchos más extremeños que serán
mayores, lo que significará una alta demanda de atención sanitaria, mientras que
el número de especialistas se habrá reducido en más de un 24 por ciento.
Asturias tiene en la actualidad un importante número de facultativos cercano a
la jubilación, lo que obligará al Servicio de Salud del Principado (Sespa) a
aplicar una profunda reorganización de sus plantillas en las dos próximas
décadas. Es, hoy por hoy, la cuarta comunidad con mayor proporción de médicos
envejecidos. Este dato viene recogido en el estudio encargado por el Ministerio
de Sanidad para conocer la realidad laboral de los facultativos de la Seguridad
Social.
El informe, elaborado por la Universidad de las Palmas de Gran Canarias y
denominado “Oferta y Necesidad de Médicos Especialistas en España (2006-2030)”,
revela que en Asturias, el 45 por ciento de los 2.300 facultativos de la red
pública tiene más de 50 años. Esto significa que casi la mitad de la plantilla
médica de la comunidad autónoma deberá jubilarse en el plazo de quince años,
dando lugar a un importante recambio generacional. En España, las autonomías con
médicos de más edad son Madrid (con un 55% de galenos que superan los 50 años),
Aragón (50%), Castilla y León (46%) y, en cuarto lugar, Asturias (45%). En la
parte contraria de la tabla están Extremadura y Baleares, con un porcentaje de
facultativos mayores de apenas un 20%.
En los próximos diez años la carencia de médicos en Castilla y León rondará los
3.900 facultativos
Jubilación forzosa
A este respecto, el Estatuto Marco obliga a los médicos a jubilarse forzosamente
a los 65 años, sin darles la oportunidad de ampliar su vida laboral a los 70.
Los sindicatos médicos temen que el equilibrio entre jubilaciones y formación de
nuevos médicos se rompa definitivamente en 2015. En menos de diez años, el 30
por ciento de las plantillas de los hospitales llegarán a la edad de jubilación
y los sanitarios deberán reducir su jornada laboral a 48 horas semanales,
guardias incluidas, para adaptarse a la directiva europea. Faltarán médicos para
atender guardias y suplencias. “Las jubilaciones dejarán, además, un vacío en
los puestos de más responsabilidad. Y la experiencia no está en internet”,
apuntaba Isacio Siguero, presidente de la Organización Médica Colegial (OMC).
Fuente: Diariomedico.com