Científicos de la Universidad de Jaén han descubierto que tanto
el aceite de oliva virgen extra como el ecológico son más eficaces para
prevenir las infecciones bacterianas que el aceite de pescado, una grasa
presente en alimentos como el pescado azul y a la que se le atribuyen
cualidades cardiosaludables. De hecho, la investigación también ha determinado
que esta "protección" se produce incluso cuando el organismo se
encuentra bajo de defensas
Madrid,
20 de octubre 2011 (medicosypacientes.com)
Científicos
de la Universidad de Jaén han descubierto que tanto el aceite de oliva virgen
extra como el ecológico son más eficaces para prevenir las infecciones
bacterianas que el aceite de pescado, una grasa presente en alimentos como el
pescado azul y a la que se le atribuyen cualidades cardiosaludables. De hecho,
la investigación también ha determinado que esta "protección" se
produce incluso cuando el organismo se encuentra bajo de defensas.
Diversos
estudios ya han demostrado que el consumo regular del aceite de oliva es
positivo para el sistema óseo, porque estimula el crecimiento y la absorción de
calcio; para el sistema endocrino, porque mejora las funciones metabólicas; o
para el aparato circulatorio, porque ayuda a prevenir la acumulación de tejido
graso en los vasos sanguíneos que puede desembocar en ataques cardíacos o
problemas cerebrales.
Gracias
a esta investigación se ha demostrado que el zumo de oliva facilita la defensa
del organismo frente a infecciones bacterianas como las causadas por las
bacterias 'E.coli' o la 'salmonella', con más efectividad que el aceite de
pescado. "El aceite de pescado, por su alto contenido en ácidos grasos
omega-3, tiene muy buena actividad antiinflamatoria y sirve, por ejemplo, para
prevenir la arterioesclerosis", según el profesor Gerardo Álvarez de
Cienfuegos, autor de la investigación.
Sin
embargo, añade en declaraciones recogidas por el Servicio de Información y
Noticias Científicas (SINC), esa actividad antiinflamatoria reduce las defensas
del organismo y eso le deja desprotegido frente a posibles infecciones, algo
que "sin embargo no ocurre con el aceite de oliva que, aún siendo bueno
para las enfermedades cardiovasculares, no reduce la respuesta inmune del
organismo".
Para
llegar a esta conclusión, los investigadores administraron, a diferentes grupos
de ratones, dietas ricas en aceite de oliva (virgen extra y ecológico), de
pescado, de girasol y de maíz. Después de cuatro semanas, se les administró un
tratamiento inmunosupresor para bajar la potencia y eficacia de sus defensas y,
finalmente, se les inoculó una bacteria patógena, 'Listeria monocytogenes'. A
continuación, compararon el tiempo de supervivencia de los animales, observando
que la tasa de supervivencia de los ratones a los que se había alimentado con
una dieta rica en aceite de oliva virgen extra o ecológico era muy superior a
la de los ratones alimentados con aceite de pescado. "Ahora nos queda
probar la resistencia de los animales frente a otras bacterias y determinar por
qué se produce esa supervivencia más alta y qué factores hay implicados",
explica este experto.
La
investigación, que se enmarca en un proyecto que concluye en 2013, puede
suponer importantes avances para la prevención de infecciones bacterianas y las
muertes que anualmente se producen por ellas. "Muchas veces no pensamos en
el número de personas que fallecen por este tipo de infecciones, pero sólo en
la provincia de Jaén pueden ser unas 400 al año", afirma Álvarez de
Cienfuegos.
Este
experto recuerda que las personas más susceptibles de contraer una infección
bacteriana "son aquéllas con un tratamiento antiinflamatorio prolongado,
los diabéticos insulinodependientes o las personas de avanzada edad".
"Nuestra
investigación también puede contribuir a colocar al aceite de oliva en los
mercados internacionales como un fuerte competidor del aceite de pescado, único
aceite catalogado como saludable en el mundo", afirma el responsable de la
investigación.
Fuente: medicosypacientes.com