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Absolución en un caso de invalidez
La audiencia ratifica el fallo del Juzgado de Primera Instancia número 84 de Madrid, en el que queda probado que la intervención médica se ajustó a la lex artis tanto en la colocación de la prótesis como en su seguimiento posterior.
El paciente
recurrió la sentencia de instancia bajando sus pretensiones
de indemnización de los 900.000 euros iniciales a 110.122
euros, e insistiendo en la posibilidad de un tratamiento
alternativo al implante. Sin embargo, los magistrados de la
audiencia consideran probado que "la hemodiálisis aplicada a
través de la fístula resultaba imprescindible para la
supervivencia del paciente".
De acuerdo con los
hechos presentados en el juicio, el paciente padecía una
diabetes que requirió de su ingreso hospitalario para
someterse a una hemodiálisis, tras sufrir un accidente
vascular cerebral y una insuficiencia renal. Inicialmente,
se le aplicó el tratamiento por catéter femoral derecho de
manera provisional, pero a los pocos días se le instaló una
prótesis de gore-tex como acceso vascular permanente para la
hemodiálisis. Antes de someterse al implante, el paciente
firmó el consentimiento informado, donde, de manera
explícita, figura que "en caso de sufrir una diabetes
mellitus con vasculopatía periférica [...] existe el riesgo
de síndrome de robo invalidante del miembro afectado por la
prótesis". En las revisiones del implante los médicos de la
clínica demandada detectaron una "isquemia en el brazo
vinculada al síndrome robo, pero de lenta evolución y sólo
una isquemia grave hubiera requerido retirar la fístula,
pero ese cuadro no se presentó, pues el flujo circulatorio
era bueno y no había trombosis", apunta el informe del
perito judicial.
Los abogados de la
defensa argumenta que los facultativos no emplearon todos
los medios a su alcance para ver la gravedad de la isquemia
y se limitaron a una exploración superficial. Los
magistrados aceptan este razonamiento, si bien señalan que
"aunque se hubieran utilizado otros medios de diagnóstico y
se contara con mayor información, difícilmente se habría
podido aplicar otra técnica alternativa a la empleada, es
decir, fístula de gore-tex, visto el deterioro vascular
sufrido por el paciente". Sin embargo, el perito de la defensa llega a proponer un tratamiento alternativo si se hubiera diagnosticado el síndrome de robo a tiempo consistente en la técnica de Banding. Sobre las implicaciones de esta técnica en un enfermo con una patología vascular añadida, el perito de la defensa sostiene que "en principio puede utilizarse, si bien admite que implica estrechar la comunicación del flujo sanguíneo que pasa de la arteria a la vena, y que ese estrechamiento puede propiciar una trombosis". El perito judicial insiste en este riesgo y descarta la alternativa propuesta.
En esta sentencia
la Audiencia Provincial de Madrid señala que los efectos
secundarios de la fístula de 'gore-tex' estaban expresamente
recogidos en el consentimiento informado que firmó el
paciente.
Fuente:
Diariomedico.com
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Presentación | Dr. Alejandro Superby | Lo más leído | Responsabilidad médica | Enlaces | Contacto |
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